PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre por menor consumo e inversión
El PBI argentino se contrajo un 0,6% en el segundo trimestre de 2026, afectado por caídas en el consumo privado, público y la inversión. Las proyecciones para los meses siguientes no son optimistas.

Las claves de la nota
- PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre de 2026.
- Consumo privado retrocedió 2,4% trimestralmente.
- Inversión se contrajo 11,1% interanual.
- Exportaciones crecieron 13,7% interanual.
- Sectores primarios y extractivos lideraron el crecimiento.
La economía argentina experimentó una contracción del 0,6% en el segundo trimestre de 2026 en comparación con el período anterior, según confirmó el INDEC. Esta merma se debió principalmente al retroceso del consumo privado (2,4%), el consumo público (2,3%) y la inversión (0,8%). Si bien el PBI acumuló una mejora del 2,2% interanual en el primer semestre, la tendencia trimestral marca un deterioro significativo en la demanda interna.
A nivel interanual, la situación es más compleja. Mientras el consumo privado mostró un leve avance del 0,4%, la inversión se desplomó un 11,1% y el consumo público retrocedió un 4,1%. En contrapartida, las exportaciones se destacaron con un crecimiento del 13,7%, actuando como un contrapeso parcial a la debilidad del mercado interno. La inversión en maquinaria y equipo y transporte sufrió caídas de dos dígitos, evidenciando una contracción generalizada en la formación bruta de capital fijo.
La heterogeneidad también se observó en los sectores productivos. La industria manufacturera retrocedió un 2,1% y la construcción apenas creció un 0,2%, mientras que el comercio se mantuvo estancado. Sectores primarios y extractivos, como la pesca (44,7%), minería (16,4%) y agro (6,9%), fueron los principales impulsores del crecimiento interanual, compensando las caídas en otras áreas. La agricultura y la minería, por su peso, aportaron significativamente al crecimiento general.
Este escenario sugiere una economía cada vez más dependiente de los sectores exportadores y de recursos naturales, mientras que las actividades ligadas al mercado interno muestran un desempeño preocupante. Las estimaciones preliminares para julio y agosto no anticipan una reversión inmediata de esta tendencia, manteniendo la cautela sobre la evolución futura de la actividad económica en Argentina, con posibles repercusiones en el empleo y el poder adquisitivo en regiones como Rosario, fuertemente vinculada al sector agroindustrial y a la industria.
