La Justicia destrabó la licitación para vender las plantas y marcas de SanCor
La Justicia de Rafaela habilitó la reapertura de la licitación para vender las seis plantas industriales y el paquete de marcas de SanCor, tras corregir puntos clave del pliego y fijar pautas para avanzar.

Las claves de la nota
- Se reabre licitación para vender plantas y marcas de SanCor.
- Justicia de Rafaela corrigió puntos clave del pliego de venta.
- Se busca evitar la fragmentación de activos para maximizar valor.
- 914 puestos de trabajo y 1.500 acreedores afectados.
- 10 empresas interesadas conservan su condición de oferentes.
Tras más de dos meses de parálisis, la Justicia de Rafaela ha reabierto la licitación para la venta de las seis plantas industriales y el conjunto de marcas de la histórica cooperativa láctea SanCor. La resolución judicial, firmada por tres camaristas, confirma el diseño general del proceso y introduce correcciones puntuales al pliego original, evitando así un reinicio total del procedimiento.
El proceso judicial, suspendido desde el 3 de julio, buscaba resolver impugnaciones relacionadas con la venta de los activos. El principal punto de discordia radicaba en si las plantas y las marcas debían venderse de forma separada o como una unidad económica. Los recurrentes argumentaban que la fragmentación destruiría valor, dejando a las plantas como meras instalaciones y a las marcas sin capacidad productiva propia.
El tribunal rechazó los pedidos de nulidad, considerando que los defectos señalados podían subsanarse mediante apelación. Si bien cinco recursos prosperaron parcialmente, las correcciones buscan beneficiar al procedimiento en su conjunto. La decisión es crucial dado el contexto de deterioro de activos y el consumo de recursos de la quiebra, con 914 puestos de trabajo en juego y más de 1.500 acreedores afectados.
Al momento de la suspensión, 10 empresas del sector lácteo y otros sectores ya habían adquirido el pliego para participar como oferentes, incluyendo a Savencia, Adecoagro, Punta del Agua, Elcor y La Tarantela, además del empresario Gustavo Scaglione. Estas empresas conservan su condición de participantes. Las modificaciones introducidas por la Cámara son concretas y operativas, buscando agilizar la transacción y maximizar la recuperación de los activos para los acreedores, un desafío significativo para la justicia argentina en casos de quiebra de grandes cooperativas.
