Seis meses que abollaron el rumbo hacia la prosperidad: el modelo libertario bajo la lupa
El primer semestre del año mostró un panorama económico complejo con alta inflación, salarios y jubilaciones a la baja, y aumento de la pobreza, aunque el Gobierno confía en la recuperación por exportaciones y desaceleración de precios.

Las claves de la nota
- Inflación de agosto: 1,7%
- Pérdida real jubilaciones mínimas: 1,37%
- Caída salarios formales: 3,4%
- Desempleo: 7,9%
- Caída económica trimestral: 0,6%
Los primeros seis meses de gestión del modelo libertario en Argentina han generado interrogantes sobre su promesa de prosperidad, impactando directamente en el bolsillo de los ciudadanos. La inflación, que ya venía acelerándose, tuvo un primer trimestre crítico, superando las proyecciones anuales. Si bien se observa una desaceleración reciente, con un 1,7% de IPC en agosto, el Gobierno estima cerrar el año con una inflación cercana al 29%, apenas un punto por debajo de 2025.
Este escenario inflacionario ha erosionado el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Las jubilaciones mínimas perdieron un 1,37% real en el primer semestre, mientras que los salarios formales privados y públicos cayeron un 3,4% entre diciembre de 2025 y junio. La pobreza, que se espera que aumente dos o tres puntos porcentuales respecto al cierre del año pasado (actualmente en 28,2%), sumaría aproximadamente 1,7 millones de personas en esta condición.
El mercado laboral también presenta desafíos, con un aumento en la tasa de desempleo al 7,9% en el segundo trimestre, impulsado por una mayor búsqueda de empleo y no tanto por una caída en la ocupación. Sin embargo, se profundiza la tendencia de mayor cuentapropismo e informalidad, con una caída del empleo formal de 13 meses consecutivos, lo que implica empleos de menor calidad y remuneración, y dificultades para acceder a futuras jubilaciones.
A pesar de estos indicadores, el Gobierno mantiene su optimismo, proyectando una mejora basada en el impulso de las exportaciones, la implementación del RIGI y la desaceleración de la inflación. La economía, en tanto, registró una caída del 0,6% desestacionalizado en el segundo trimestre, lo que evidencia la complejidad del panorama actual y los desafíos que enfrenta el país en su camino hacia la estabilidad y el crecimiento.
