Maíz: expertos recomiendan ajustar fertilización para optimizar rendimiento y reducir pérdidas de nitrógeno
Especialistas advirtieron que la fertilización actual del maíz está por debajo de los requerimientos del cultivo. Recomiendan análisis de suelo, ajuste de dosis por ambiente y momento de aplicación para mejorar la eficiencia de nutrientes y evitar pérdidas de nitrógeno.

Las claves de la nota
- Fertilización actual de maíz por debajo de requerimientos.
- Análisis de suelo y dosis ajustadas por ambiente son clave.
- Momento de aplicación y fertilizaciones tardías optimizan uso.
- Reducción de pérdidas de nitrógeno es fundamental.
- Dosis óptima económica: 157-200 kg N/ha según rinde.
La nutrición del maíz se encuentra actualmente por debajo de los requerimientos necesarios para optimizar el rendimiento en la nueva campaña. Especialistas reunidos en el 5° Congreso Internacional de Maíz (CIM) en Córdoba señalaron la urgencia de mejorar las prácticas de fertilización. Federico Pagnan, uno de los ingenieros agrónomos expuso, advirtió que los niveles de materia orgánica en los suelos han disminuido significativamente, reduciendo la capacidad natural de aporte de nitrógeno. Ante este escenario, la recomendación principal es realizar un análisis de suelo exhaustivo que incluya materia orgánica, fósforo, azufre, pH, zinc, sodio y nitratos hasta los 60 centímetros. La información obtenida permitirá ajustar las dosis de fertilización según el potencial de rinde de cada ambiente específico dentro de un mismo lote, ya que la demanda de nitrógeno está íntimamente ligada a este factor.
Los modelos presentados, basados en ensayos en el centro y sudoeste de Córdoba, sugieren que la disponibilidad óptima económica de nitrógeno se sitúa entre 157 kg/ha para ambientes de 6 a 9 toneladas y alrededor de 200 kg/ha para aquellos de 12 a 15 toneladas, considerando el aporte del suelo y el fertilizante. Es crucial recalcar que estas dosis no son universales y deben ser calibradas para cada región y ambiente, dada la variabilidad en condiciones de suelo, precipitaciones y riesgo de pérdidas de nitrógeno. La relación actual entre el precio del maíz y el fertilizante también influye en la definición de estas dosis óptimas.
Además de la cantidad, el momento de aplicación del nitrógeno es fundamental. La absorción del cultivo se incrementa a partir de las etapas V6-V7, pero una parte considerable de la demanda puede extenderse hasta el período de postfloración, llegando hasta un 40% en híbridos modernos. Esto abre la posibilidad de realizar fertilizaciones tardías, adaptando la aplicación según la evolución del cultivo, el pronóstico climático y la expectativa de rinde. Estrategias como dividir la dosis, aplicando un 60% inicialmente y reservando un 40% para etapas más avanzadas, están siendo evaluadas. Herramientas como drones multiespectrales, franjas de suficiencia e imágenes satelitales son clave para tomar decisiones informadas sobre estas aplicaciones tardías, que han demostrado respuestas significativas en rendimiento.
Finalmente, se enfatizó la importancia de minimizar las pérdidas de nitrógeno por volatilización, lixiviación y desnitrificación. Sincronizar la oferta de nitrógeno con la demanda del cultivo es la estrategia principal para reducir estas pérdidas, que pueden ser considerables. La nutrición adecuada y oportuna del maíz es un factor determinante para la rentabilidad del productor agropecuario en la región pampeana y el país, especialmente ante la volatilidad de los precios de los insumos y la necesidad de maximizar cada campaña.
