Citi: Dólar 2026 podría subir por Fed, mayores rendimientos y aversión al riesgo
Citi proyecta un probable aumento en el precio del dólar 2026, impulsado por la postura restrictiva de la Fed, mayores rendimientos y la aversión al riesgo global.

Las claves de la nota
- Fed adopta postura más restrictiva de lo esperado.
- Mayores rendimientos y aversión al riesgo impulsan al dólar.
- Acciones débiles y rendimientos altos favorecen al billete verde.
- Dólar podría presionar al peso argentino y la inflación.
El banco Citi ha revelado que el dólar podría experimentar un avance sostenido, fundamentado en la reciente decisión de la Reserva Federal (Fed) de adoptar una política monetaria más restrictiva de lo anticipado por el mercado. Este endurecimiento, sumado a la expectativa de mayores rendimientos en instrumentos financieros y una creciente aversión al riesgo global, configura un escenario favorable para la apreciación del billete verde.
Según Daniel Tobón, analista de estrategia global de divisas de Citi, la combinación de estos factores –una reunión restrictiva del FOMC, los riesgos geopolíticos persistentes hasta las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y una aversión generalizada al riesgo– crea un contexto excepcionalmente alcista para el dólar. Si bien el billete verde puede mostrar fluctuaciones a corto plazo, la tendencia subyacente se ve respaldada.
Históricamente, la conjunción de rendimientos más altos y una debilidad en los mercados bursátiles ha sido un catalizador para la fortaleza del dólar. El análisis técnico también aporta evidencia, con el índice DXY mostrando una formación de doble suelo que sugiere un potencial de alza. Para el mercado argentino, esto implica una presión adicional sobre el peso, que podría intensificarse si la tendencia se consolida, afectando la competitividad de las exportaciones y el costo de las importaciones, además de presionar sobre la inflación y la demanda de divisas para ahorro.
La volatilidad en los mercados internacionales, exacerbada por el conflicto en Medio Oriente y la incertidumbre sobre futuras subidas de tasas, limita la convicción a largo plazo, pero la tendencia general favorece al dólar. La debilidad esperada en monedas como el euro, el franco suizo, la corona sueca y el dólar neozelandés frente al billete verde refuerza esta perspectiva. La dinámica del precio del petróleo, con un mercado físico ajustado, añade otra capa de complejidad que podría sostener la demanda de activos refugio como el dólar.
