Cayó una norma de la UE y Argentina casi cuadriplicó sus exportaciones de biodiésel: esperan que los envíos superen las 300.000 toneladas en 2026
Una propuesta de la Comisión Europea vedaba la importación de productos derivados de la soja, pero fue rechazada por el Parlamento.A partir de esa decisión, los embarques hacia el bloque tuvieron un boom en solo tres meses.

Las claves de la nota
- Exportaciones de biodiésel a la UE casi se cuadruplicaron en 3 meses.
- Normativa de la UE sobre soja fue rechazada por el Parlamento.
- Se esperan exportaciones superiores a 300.000 toneladas a la UE en 2026.
- El futuro se enfoca en biocombustibles para aviación y buques.
- Se necesita una nueva ley nacional de biocombustibles para inversiones.
Las exportaciones argentinas de biodiésel hacia la Unión Europea han experimentado un crecimiento exponencial, cuadruplicándose en tan solo tres meses. Este impulso se debe a la crucial decisión del Parlamento Europeo de rechazar una propuesta de la Comisión que buscaba clasificar a la soja como un producto de alto riesgo ambiental, lo que habría cerrado el acceso al mercado comunitario para derivados como el biodiésel. Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, confirmó que los embarques pasaron de 50.000 toneladas en el primer semestre a 230.000 toneladas actualmente, y estima que al cierre de este año se superarán las 300.000 toneladas enviadas al bloque.
La normativa en cuestión, el reglamento 807, planteaba una modificación en la categorización de la soja, considerándola de "alto riesgo ambiental" o de "cambio de uso indirecto del suelo". Esta reclasificación habría impedido la entrada de la soja y sus derivados al mercado europeo, generando una parálisis en los embarques desde marzo, ya que los importadores temían asumir riesgos. Sin embargo, un esfuerzo coordinado entre Ciara-CEC, la Cancillería argentina y la embajada ante la UE, liderado por Fernando Iglesias, logró que el Parlamento Europeo desestimara la iniciativa.
Este logro abre un panorama alentador para los próximos años. Idígoras proyecta que, de mantenerse las condiciones regulatorias y los precios de los combustibles fósiles, el año 2027 también será positivo para el sector. No obstante, reconoció que el volumen actual de exportaciones, si bien significativo, está lejos de los picos históricos de la década de 2010, cuando Argentina exportaba hasta 18 millones de toneladas anuales, gracias a la apertura de mercados como el de Estados Unidos y Perú, hoy poco probables en el mediano plazo.
Ante este escenario, el futuro de la industria exportadora de biocombustibles se orienta hacia nuevos mercados, como los biocombustibles para aviación civil (SAF) y el uso marítimo. Para concretar estos desarrollos, Idígoras enfatizó la necesidad de una nueva ley de biocombustibles a nivel nacional, que ya cuenta con media sanción en el Senado. Esta ley permitiría abastecer parcialmente el mercado interno y, fundamentalmente, atraer nuevas inversiones para la reconversión de las fábricas argentinas, adaptándolas a la producción de estos biocombustibles de nueva generación.
