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Zootecnista impulsa el agromonte en El Impenetrable y triplica ingresos de comunidades indígenas

Mauricio Tinari, zootecnista, lleva una década promoviendo el agromonte en El Impenetrable, Chaco, una técnica que combina producción y saberes ancestrales, logrando hasta triplicar los ingresos de las comunidades indígenas. La iniciativa ha expandido su alcance a unas 300 fincas en cuatro provincias.

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Zootecnista impulsa el agromonte en El Impenetrable y triplica ingresos de comunidades indígenas
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Las claves de la nota

  • Triplicación de ingresos en comunidades indígenas
  • Expansión a 300 fincas en cuatro provincias
  • Agromonte: producción y saberes ancestrales
  • Innovación en zonas de clima extremo

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infocampo.

Mauricio Tinari, un zootecnista con una profunda vocación por el trabajo con pequeños productores, ha encontrado en El Impenetrable chaqueño un terreno fértil para aplicar sus conocimientos de manera innovadora. Tras enfrentar dificultades con la horticultura orgánica debido a las condiciones climáticas extremas, Tinari observó la resiliencia del monte nativo. De esta observación nació el agromonte, un sistema productivo que integra especies hortícolas y frutales con la vegetación autóctona, rescatando saberes ancestrales de las comunidades indígenas.

Esta técnica no solo busca optimizar el uso de cada espacio productivo, sino que ha demostrado un impacto económico significativo. Algunas familias han logrado duplicar o triplicar sus ingresos, un logro notable en una región con desafíos productivos particulares. Lo que comenzó en apenas 10 predios se ha expandido a cerca de 300 establecimientos distribuidos en cuatro provincias, demostrando la escalabilidad y efectividad del modelo.

La historia de Tinari es un ejemplo de cómo el conocimiento agronómico puede ser un motor de desarrollo en territorios menos convencionales. Su formación en la Universidad de Lomas de Zamora, marcada por la influencia de docentes y viajes que ampliaron su perspectiva, lo llevó a priorizar las inquietudes sociales por sobre el agronegocio tradicional. El agromonte, al revalorizar el conocimiento local y adaptarse al entorno, se presenta como una alternativa sostenible y económicamente viable para las economías regionales, con potencial para replicarse en otras zonas del país con características similares.

Para el sector agroindustrial argentino, esta experiencia subraya la importancia de la diversificación productiva y la adaptación a las condiciones locales. La colaboración con comunidades originarias y la recuperación de prácticas ancestrales pueden abrir nuevos nichos de mercado y fortalecer las economías rurales, generando un impacto positivo directo en el desarrollo social y económico de las provincias del norte argentino. Es un modelo que merece ser observado de cerca por su potencial de crecimiento y su enfoque en la sostenibilidad.

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