Visita a Gregg Sauder: el último invento del hombre que revoluciona la agricultura moderna
La empresa de Gregg Sauder, pionero en siembra de precisión, presenta 360 RAIN, una máquina autónoma que aplica agua y nutrientes en banda angosta, optimizando el uso de recursos y abriendo puertas a la gestión de efluentes.

Las claves de la nota
- Máquina autónoma aplica agua y nutrientes en banda angosta
- Optimiza uso de agua y nutrientes en cultivos
- Resuelve cuellos de botella en agricultura moderna
- Potencial para gestión de efluentes líquidos
- Oportunidad para el agro argentino
La reciente gira técnica por Estados Unidos organizada por Eguren & Cía y Francisco Saavedra permitió a productores de la región pampeana conocer de cerca las innovaciones de Gregg Sauder, figura clave en la revolución de la siembra de precisión con su empresa Precision Planting. Hoy, Sauder presenta 360 RAIN, una máquina autónoma que promete abordar uno de los mayores desafíos de la agricultura moderna: la gestión eficiente del agua.
La tecnología 360 RAIN, desarrollada tras la sequía de 2012 que afectó severamente la producción de maíz, consiste en una plataforma autónoma que sigue las huellas de la sembradora para aplicar agua y nutrientes en una banda angosta sobre la línea de siembra. Este método minimiza la compactación del suelo y evita el riego innecesario del entresurco, utilizando significativamente menos agua que los sistemas de pivote central, entre un tercio y la mitad.
Más allá de su aplicación directa en lotes irregulares o áreas no cubiertas por pivotes, la lógica detrás de 360 RAIN radica en la resolución de cuellos de botella secuenciales en la agricultura. Tras optimizar la implantación, Sauder ahora aborda la escasez y regulación del agua, un recurso crítico. Adicionalmente, el sistema abre una vía para la gestión de efluentes líquidos de tambos y feedlots, permitiendo su aplicación fraccionada y oportuna durante el ciclo del cultivo.
La relevancia para Argentina es considerable. El país ha demostrado una gran capacidad de adopción y optimización de tecnologías productivas, como la siembra directa y la aplicación variable. La creciente estabilidad macroeconómica abre la puerta a inversiones de largo plazo en mejoras estructurales. Tecnologías como el drenaje con tubos perforados y el riego de precisión, con sistemas como RAIN ya operando en el país, presentan una oportunidad significativa para mejorar la eficiencia hídrica y de nutrientes, impactando directamente en la rentabilidad del sector agropecuario.
