EE.UU. acusa a gigantes chinos de IA de robar miles de millones de tokens de modelos avanzados
El gobierno de Estados Unidos ha acusado formalmente a seis empresas chinas de inteligencia artificial, incluyendo a Alibaba y DeepSeek, de extraer miles de millones de tokens de modelos de IA estadounidenses. La medida podría generar nuevos controles y costos para las compañías que ofrecen sus modelos vía API.

Las claves de la nota
- Seis empresas chinas de IA acusadas de robo de datos.
- Técnica de "destilación de modelos" utilizada para entrenar IA.
- Modelos como GPT, Claude y Gemini habrían sido copiados.
- Uso de cuentas fraudulentas y proxies para ocultar origen.
- Posibles nuevos controles y costos para empresas de IA.
El gobierno de Estados Unidos ha escalado las tensiones en el ámbito de la inteligencia artificial al acusar formalmente a seis prominentes empresas chinas de IA de sustraer miles de millones de "tokens" de algunos de los modelos más avanzados desarrollados en territorio estadounidense. La medida, comunicada por la NSA, la CISA y el FBI, eleva a política oficial de Washington una denuncia que hasta ahora había sido impulsada principalmente por los propios laboratorios de IA.
Las compañías señaladas son DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI. Según las agencias de inteligencia estadounidenses, estas empresas habrían realizado millones de solicitudes para obtener miles de millones de tokens desde finales de 2024, utilizando una técnica conocida como "destilación de modelos". Este método consiste en enviar grandes volúmenes de consultas a sistemas más potentes, almacenar sus respuestas y luego emplearlas para entrenar modelos propios más económicos.
La práctica, ya denunciada por laboratorios como Anthropic y OpenAI, se ve ahora respaldada por la administración estadounidense, que ha detallado qué modelos de EE.UU. habrían sido objetivo de cada empresa. Se menciona la vinculación de Claude, GPT y Gemini en las operaciones, con Moonshot AI acusada de usar respuestas de Claude Fable 5 y GPT-4o, y DeepSeek de recurrir a modelos de Claude, GPT y Gemini. Para llevar a cabo estas extracciones, las empresas habrían recurrido a cuentas fraudulentas, suscripciones premium y servicios proxy para ocultar el origen del tráfico.
Este tipo de prácticas, si bien no tienen un impacto directo e inmediato en los mercados financieros argentinos o en la agroindustria local, sí reflejan una competencia global feroz por el desarrollo y control de la tecnología de IA. La inversión en chips y la infraestructura necesaria para entrenar modelos de IA es masiva, y la capacidad de replicar modelos avanzados a menor costo podría alterar significativamente la dinámica del mercado de semiconductores, como se evidenció en la caída bursátil de Nvidia tras la aparición del modelo R1 de DeepSeek. Para inversores y empresarios argentinos, esto subraya la importancia de seguir de cerca los avances tecnológicos y las posibles regulaciones que puedan surgir en este sector de rápido crecimiento.
