Viento de cola y de frente para Argentina: el alza de commodities y las tasas de EEUU marcan el rumbo
La Argentina disfrutó de un viento de cola por la suba de commodities, alcanzando récords exportadores y fortaleciendo al BCRA. Sin embargo, el alza del petróleo y las tasas en EEUU ahora presentan un viento de frente que impacta en la deuda y el riesgo país.

Las claves de la nota
- Exportaciones superarán los USD 100.000 millones en 2026.
- Riesgo país subió a 500 puntos básicos tras alza de tasas en EEUU.
- Tasas de interés en EEUU alcanzaron el 5% anual.
- Soja cotiza a USD 480 por tonelada, petróleo supera los USD 100.
- BCRA adquirió USD 14.200 millones en divisas.
Argentina experimentó un favorable viento de cola durante 2026, impulsado por el significativo aumento en los precios internacionales de sus productos de exportación. La guerra en el Golfo Pérsico provocó un fuerte salto en el precio del petróleo, superando los 100 dólares por barril, mientras que la soja también registró un alza superior al 20%, llegando a USD 480 por tonelada. Esta coyuntura elevó los términos de intercambio del país a niveles históricos, proyectando exportaciones superiores a los USD 100.000 millones y un superávit comercial que podría alcanzar los 28.000 millones de dólares.
Este flujo de divisas, sumado a las inversiones en el sector energético que posicionaron a Argentina como exportador neto, fortaleció las reservas del Banco Central (BCRA), que adquirió USD 14.200 millones. La mayor oferta de dólares permitió abastecer la demanda de importadores, ahorristas y empresas, además de robustecer el balance de la entidad. El sector energético y minero, junto al agropecuario, se perfilan para generar un superávit conjunto cercano a los USD 30.000 millones. Este escenario favorable contribuyó a una reducción del riesgo país hasta los 400 puntos básicos a fines de julio, facilitando la colocación de deuda externa por parte de empresas, bancos y provincias, sumando unos USD 22.000 millones.
Sin embargo, el panorama comienza a presentar un viento de frente. El aumento del petróleo ha exacerbado la inflación en Estados Unidos, manteniéndola cerca del 3,5% anual. En respuesta, la Reserva Federal (Fed) implementó la primera suba de tasas en tres años, elevando los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo al 5% anual. Esta medida, que no se veía en años, perjudica a los activos de riesgo y tiene un impacto negativo en los mercados emergentes, incluyendo los bonos argentinos. Estos últimos cayeron tras alcanzar un pico a mediados de julio, y el riesgo país escaló a 500 puntos básicos.
La consecuencia directa de este endurecimiento monetario en EE.UU. es que Argentina, de querer financiarse en los mercados internacionales, debería afrontar tasas superiores al 10% anual en dólares. Este escenario ha llevado al Tesoro argentino a optar por deuda en pesos de corto plazo en sus últimas licitaciones, evitando así convalidar un incremento de tasas en dólares y postergando la carga de la deuda para la próxima gestión. La Argentina se encuentra en una encrucijada: beneficiada por los altos precios de las materias primas, pero desafiada por el encarecimiento del financiamiento internacional.
