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Trump intensifica guerra comercial: nuevos aranceles y foco en Canadá
El gobierno de Trump prepara una nueva ronda de aranceles para decenas de países, mientras impone un gravamen del 50% a Canadá. La medida busca presionar a naciones bajo investigación por trabajo forzoso y podría desestabilizar el comercio bilateral.
- Nuevos aranceles de EE. UU. para decenas de países.
- Arancel del 50% a la mayoría de productos canadienses.
- Investigación a 60 países por trabajo forzoso.
- Aranceles generales expiran si el Congreso no actúa.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció que la administración Trump está preparando una nueva serie de aranceles dirigidos a "decenas de países". Estas declaraciones surgen en un momento crítico, a pocos días de que expiren los aranceles generales impuestos el 24 de febrero, cuya prórroga depende de la aprobación del Congreso estadounidense. La medida original fue una respuesta a una anulación de la Corte Suprema sobre gravámenes anteriores, donde se consideró que Trump había excedido sus facultades.
Además de la amenaza generalizada, el foco se ha puesto en Canadá. El lunes se anunció un arancel del 50% sobre la mayoría de los productos importados desde el país vecino, con una entrada en vigor prevista en treinta días. Esta medida, justificada por Trump en relación con los incendios forestales que afectaron a la Costa Este de EE. UU., excluye sectores clave como la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado. Sin embargo, afectará a bienes que hasta ahora gozaban de protección arancelaria bajo el T-MEC, cuya negociación podría extenderse hasta 2036.
La administración Trump también está investigando las prácticas de trabajo forzoso en productos provenientes de 60 países. Si se confirman las acusaciones, se aplicarían gravámenes bajo las leyes estadounidenses contra mercancías producidas en tales condiciones. Estas acciones, enmarcadas en la Sección 338 de la Ley de Comercio de 1930, generan preocupación por una posible nueva ola de desorden económico, con riesgo de mayor inflación y deterioro de las relaciones comerciales globales.
Para Argentina y la región, el endurecimiento de la política comercial de EE. UU. bajo Trump representa una fuente de incertidumbre. Si bien las medidas anunciadas no apuntan directamente a productos agroindustriales argentinos en esta instancia, la volatilidad generada puede impactar en los mercados internacionales de commodities y en las cadenas de suministro globales. La posible desestabilización de las relaciones comerciales con Canadá, un socio clave, podría tener efectos indirectos en otros acuerdos y economías. Los productores y exportadores argentinos deberán monitorear de cerca la evolución de estas políticas y sus repercusiones en la demanda y los precios internacionales.
Las acciones de Trump para imponer nuevos aranceles y las investigaciones sobre trabajo forzoso generan un panorama de incertidumbre económica global. Los inversores y empresarios argentinos deben estar atentos a cómo estas medidas afectan los flujos comerciales y los precios de commodities. La posible desestabilización de acuerdos como el T-MEC podría tener repercusiones indirectas en las economías de la región, por lo que es crucial seguir de cerca las negociaciones y las respuestas de otros países.

