OpenAI afirma un hito en IA: resuelve ecuaciones de Navier-Stokes tras 90 años
OpenAI asegura que un sistema interno ha resuelto las complejas ecuaciones de Navier-Stokes, un avance científico que podría cambiar la física y las matemáticas. La demostración de 165 páginas aún debe ser revisada por la comunidad experta.

Las claves de la nota
- OpenAI resuelve ecuaciones de Navier-Stokes
- Avance en IA para la ciencia
- Problema del Milenio resuelto
- Revisión matemática pendiente
- Controversia por procedencia
OpenAI ha anunciado un avance que podría marcar un antes y un después en la aplicación de la Inteligencia Artificial a la ciencia. La compañía afirma que un sistema interno ha logrado resolver el problema de existencia y suavidad de las ecuaciones de Navier-Stokes, una incógnita matemática que ha permanecido sin respuesta definitiva durante casi 90 años y que forma parte de los siete Problemas del Milenio del Clay Mathematics Institute, con un premio asociado de un millón de dólares.
La empresa publicó el 8 de septiembre una demostración de 165 páginas, acompañada de una formalización en Lean, un lenguaje de verificación matemática. Este logro, de confirmarse tras la revisión independiente de la comunidad matemática, representaría uno de los mayores hitos de la IA en el ámbito científico. Las ecuaciones de Navier-Stokes son fundamentales para describir el movimiento de fluidos como el agua y el aire, y su comprensión es crucial en disciplinas como la ingeniería aeronáutica, la meteorología y la física.
El desafío específico planteado por el Clay Mathematics Institute se centra en determinar si, en tres dimensiones, las ecuaciones siempre generan soluciones suaves y físicamente razonables, o si pueden aparecer singularidades en un tiempo finito. OpenAI asegura haber demostrado precisamente este último escenario, encontrando un flujo tridimensional que, partiendo de condiciones iniciales suaves, desarrolla una singularidad en un tiempo finito sin perder energía.
La metodología empleada por OpenAI involucró un sistema interno de aproximadamente 10.000 agentes especializados que se comunicaban entre sí, ejecutaban código y consultaban información. La investigación se inició tras rumores de avances en otros Problemas del Milenio, llevando a OpenAI a evaluar su sistema. El resultado se obtuvo en unas 88 horas, con una formalización y comprobación mediante Lean que requirió 17 horas adicionales, utilizando un volumen masivo de mensajes e interacciones entre los agentes.
A pesar de la magnitud del anuncio, el resultado se ha visto envuelto en una controversia. Investigadores como Tristan Buckmaster y Levent Alpöge han cuestionado la procedencia de la demostración, sugiriendo que OpenAI podría haberse enterado de sus avances previos en temas relacionados. La validación final dependerá del escrutinio de la comunidad matemática internacional.
