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Nicolás Pino se impone en la Sociedad Rural en una disputa de poder con Marcos Pereda
Nicolás Pino fue reelegido como presidente de la Sociedad Rural Argentina tras vencer a Marcos Pereda en una interna marcada por la lucha de poder y diferencias de origen social, más allá de la agenda del sector agropecuario. La votación electrónica arrojó un resultado contundente a favor de Pino.
- Nicolás Pino reelegido presidente de la Sociedad Rural.
- Interna de poder con Marcos Pereda, no de agenda.
- Honorarios mensuales de US$ 15.000 para presidente y vice.
- Pino vincula origen social con cercanía al poder político.
- Pereda representa el linaje tradicional de la SRA.
La Sociedad Rural Argentina (SRA), una entidad emblemática del campo argentino fundada en 1866, ha sido escenario de una intensa interna de poder que culminó con la reelección de Nicolás Pino como presidente, superando a su entonces vicepresidente, Marcos Pereda. La disputa no se basó en divergencias sobre la agenda del sector agropecuario, sino en una profunda lucha por el control de la institución, que maneja importantes recursos financieros, especialmente a través de la explotación del predio de Palermo en sociedad con IRSA. Se estima que tanto el presidente como el vicepresidente reciben honorarios mensuales cercanos a los US$ 15.000.
A pesar de contar con 4.000 socios, la SRA ejerce una influencia gravitante en el sector agropecuario, que representa aproximadamente el 25% del Producto Bruto Interno (PBI) argentino. La votación electrónica, en la que participaron 2.229 socios, resultó en una victoria clara para Pino, quien obtuvo 1.441 votos frente a los 592 de Pereda. Si bien existían coincidencias generales en la relación con el gobierno y la agenda del campo, se manifestaron matices importantes, particularmente en cuanto a los orígenes sociales de ambos dirigentes.
Nicolás Pino, quien no posee tierras propias y se desempeña en el negocio vacuno a través de campos alquilados, ha adoptado una estrategia de cercanía con el poder político, estableciendo un vínculo particular con el presidente Javier Milei, lo que se reflejó en la designación de su vocero como interventor de RTA. Pereda, por su parte, proviene de una familia con profundos lazos históricos con la SRA, siendo su padre Celedonio expresidente de la entidad. Con una formación académica en el Reino Unido y Estados Unidos, y vinculado a importantes grupos agroindustriales y forestales, Pereda representa un linaje más tradicional dentro de la institución.
La elección estuvo precedida por tensiones internas, especialmente tras la reforma estatutaria que limitó los mandatos presidenciales. Pereda consideró que era su momento de asumir la presidencia, pero la interpretación de la facción de Pino sobre la vigencia de los mandatos, sumada a la posibilidad de un período adicional según la Inspección General de Justicia, desencadenó la disputa. Un incidente relacionado con los registros genealógicos, el corazón de la entidad, y un intento fallido de modernización del sistema de inscripción, también generó acusaciones cruzadas, aunque Pino pidió disculpas públicas al respecto. La campaña de Pino se centró en la "obtención de resultados", buscando responder a las demandas actuales del sector, como la alta presión impositiva, las retenciones y el estado de la infraestructura vial.
La elección en la Sociedad Rural Argentina es relevante para inversores y productores agropecuarios, ya que la entidad representa un peso significativo en el PBI nacional y ejerce influencia en las políticas del sector. La victoria de Nicolás Pino, con su enfoque en la cercanía al poder político y la "obtención de resultados", sugiere una continuidad en la estrategia de diálogo con el gobierno actual. Es crucial observar cómo esta nueva gestión abordará las demandas del sector, como la presión impositiva y las retenciones, y si se mantendrán las tensiones internas que podrían afectar la unidad y la proyección de la entidad.

