Morosidad de Microempresas Alcanza el 17,73%, Quintuplicando a Grandes Compañías
La morosidad en microempresas llega al 17,73%, casi cinco veces el registro de las grandes compañías, poniendo en riesgo la cadena de pagos y el empleo. La mayoría de las empresas que refinanciaron sus deudas no logra una mejora sostenida.

Las claves de la nota
- Morosidad de microempresas: 17,73%
- Gran compañía: 3,74% de mora
- Pymes refinanciadas: 42,3% volvió a caer en mora
- Sectores más afectados: Construcción, industria, comercio
- Provincias con mayor mora: Santiago del Estero, Chaco, La Rioja
Las microempresas y pymes argentinas atraviesan una severa presión financiera, evidenciada por una tasa de morosidad del 17,73% en este segmento, cifra que quintuplica el 3,74% registrado por las grandes compañías. Este escenario, según el Mapa de la Deuda de APYME, pone en jaque la cadena de pagos y el sostenimiento del empleo en el país. El promedio general de mora corporativa se ubica en el 4,13%, pero esta cifra es engañosa, ya que las grandes empresas, que concentran el 90,3% del crédito total ($74,01 billones), presentan un nivel de atraso significativamente menor.
Las dificultades se extienden a las pequeñas empresas (9,86% de mora) y medianas (7,34%), mientras que los trabajadores independientes (monotributistas y autónomos) también muestran un preocupante 11,67% de mora en montos adeudados, afectando a más de 645.000 personas. Sectores como la construcción (27,85% de mora por monto en microempresas), la industria de bienes de consumo (20,50%) y el comercio (19,75%) son los más afectados, sufriendo la contracción de la actividad, la debilidad del mercado interno y la presión sobre los costos operativos.
La situación crediticia post-refinanciación es alarmante: el 42,3% de las pymes que reestructuraron sus compromisos volvieron a caer en mora en 2026, y un preocupante 49% de las grandes empresas también empeoró su situación tras refinanciar. La emisión de cheques sin fondos se triplicó en el último trimestre de 2025, reflejando la creciente dificultad para honrar pagos. Territorialmente, provincias como Santiago del Estero (13,32%), Chaco (12,28%) y La Rioja (11,74%) muestran las tasas de mora corporativa más elevadas, contrastando con la Ciudad de Buenos Aires (2,4%) y Tierra del Fuego (1,52%), diferencias atribuidas a la estructura empresarial local.
Para Rosario y la región, este panorama implica un riesgo latente para la red de proveedores y servicios que dependen de la salud financiera de las pymes y microemprendimientos locales. La persistencia de altos niveles de morosidad en sectores clave como la industria y el comercio, pilares de la economía regional, podría derivar en una desaceleración del consumo, menor inversión y, consecuentemente, una mayor presión sobre el empleo. Los antecedentes de crisis económicas en Argentina demuestran que el deterioro del crédito en las pymes es un termómetro sensible de la salud económica general, y su recuperación suele ser más lenta y compleja que la de las grandes corporaciones.
