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Inversiones, infraestructura y reglas estables: ejes de Experiencia IDEA Rosario
Referentes de sectores clave como energía, agro y minería analizaron oportunidades de crecimiento en Argentina, reclamando una estrategia productiva de largo plazo y reglas estables para atraer inversiones. Se destacaron proyectos bajo el RIGI por u$s150.000 millones y la necesidad de infraestructura para potenciar la producción.
- Proyectos RIGI por u$s150.000 millones presentados.
- Crecimiento potencial del 4,5% proyectado.
- Sector agropecuario reclama previsibilidad y reglas estables.
- Infraestructura y financiamiento, claves para sectores estratégicos.
- Empresarios piden estrategia productiva de largo plazo para Argentina.
La reciente edición de Experiencia IDEA Rosario reunió a referentes empresariales y funcionarios para debatir sobre las perspectivas económicas argentinas, con un fuerte énfasis en las condiciones necesarias para impulsar la inversión y el desarrollo productivo. El secretario de Política Económica, José Luis Daza, informó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha generado proyectos por un valor de u$s150.000 millones, de los cuales ya se aprobaron u$s50.000 millones y se materializaron u$s4.500 millones, proyectando un crecimiento potencial del 4,5% basado en recursos naturales y un margen de recuperación acumulado. Daza también resaltó la consolidación de un consenso político y social para evitar déficits fiscales como base para una nueva etapa de crecimiento.
Representantes de los sectores energético, agropecuario y minero coincidieron en el potencial exportador de Argentina, pero advirtieron sobre la urgencia de garantizar reglas de juego estables, acceso a financiamiento y desarrollo de infraestructura. Ricardo Ferreiro de Tecpetrol señaló la transformación del sector de hidrocarburos, que pasó de un 5% a cerca del 70% de la producción nacional, pero condicionó el ritmo de crecimiento al acceso a capital y la recuperación de credibilidad. Fernando Cozzi de Cargill Argentina criticó la falta de previsibilidad en el agro, comparando el estancamiento de la producción de soja argentina con el triplicado crecimiento de Brasil. Ignacio Celorrio de Lithium Argentina apuntó a un escenario favorable para cobre, litio y oro, enfatizando la necesidad de mejorar la eficiencia, desarrollar proveedores y conquistar mercados.
El economista Fernando Marengo y el exministro Dante Sica subrayaron que el orden macroeconómico y el equilibrio fiscal, si bien son condiciones necesarias, deben complementarse con inversiones en infraestructura. Marengo estimó que un aumento en la producción podría demandar hasta 10.000 camiones adicionales para el transporte. Sica, por su parte, destacó el potencial de los acuerdos comerciales, pero aclaró que la reducción de aranceles no garantiza prosperidad sin inversión en competitividad y adaptación de procesos empresariales.
El sector privado reclamó una estrategia productiva de largo plazo y una mayor coordinación público-privada. Pablo Paladini de Paladini cuestionó la ausencia de un plan estratégico nacional, mientras que Verónica Andreani de Grupo Logístico Andreani identificó la productividad y la incorporación de tecnología como desafíos clave. María de los Ángeles Milicic de Milicic enfatizó la importancia de la inversión local y la consolidación en comunidades antes de la expansión. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, abogó por el trabajo conjunto. Santiago Mignone, presidente de IDEA, expresó expectativas positivas pero señaló la necesidad de reducir impuestos distorsivos y construir consensos para sostener el rumbo.
Esta noticia es relevante para inversores y productores argentinos al detallar las condiciones y expectativas para la inversión en sectores estratégicos como energía, agro y minería. El foco en el RIGI, con cifras concretas de proyectos y aprobaciones, ofrece una visión del flujo de capital esperado. Se debe seguir de cerca la materialización de estos proyectos y la implementación de políticas que garanticen la estabilidad y el desarrollo de infraestructura, factores críticos para el crecimiento sostenido y la competitividad de la economía argentina.

