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El maíz tocó su valor más alto en 19 meses impulsado por dudas en EE.UU. y Europa
La posición septiembre del maíz cerró en US$193,50 por tonelada en la Bolsa de Chicago, su pico en más de un año y medio. Factores como la incertidumbre sobre la cosecha estadounidense, problemas productivos en la Unión Europea y dificultades logísticas en Ucrania impulsaron la suba.
- Maíz alcanzó US$193,50/tonelada, su máximo en 19 meses.
- Dudas sobre cosecha de EE.UU. y problemas en UE impulsan el precio.
- Exportaciones de Ucrania en riesgo por ataques en Mar Negro.
- Soja retrocedió por expectativas de cosecha récord en EE.UU.
El precio del maíz en el mercado internacional alcanzó su nivel más alto en un año y siete meses, cerrando la posición septiembre en la Bolsa de Chicago a US$193,50 por tonelada. Esta suba, que representó una mejora de US$3,05, se vio impulsada por una confluencia de factores negativos para la oferta global. Las dudas sobre el volumen final de la cosecha en Estados Unidos, tras proyecciones de Pro Farmer que la sitúan por debajo de las estimaciones del USDA, generaron inquietud. Se señalaron problemas de humedad en zonas como Dakota del Sur y Nebraska, y excesos hídricos en Ohio, Indiana e Illinois, indicando un desarrollo irregular de los cultivos.
A este escenario se sumaron las dificultades en la Unión Europea, donde el servicio MARS redujo por segundo mes consecutivo su previsión de rendimiento de maíz a 6,61 toneladas por hectárea, afectado por olas de calor y sequía. Una producción menor en el bloque comunitario podría aumentar su dependencia de las importaciones. Sin embargo, la disponibilidad de maíz desde Ucrania también presenta riesgos significativos, con advertencias sobre la paralización de puertos en el Mar Negro debido a ataques rusos, lo que pone en jaque las exportaciones de un proveedor clave para Europa.
A diferencia del maíz, la soja experimentó una tendencia a la baja. La posición septiembre retrocedió US$3,31 a US$446,80 por tonelada, y noviembre perdió US$5,61, cerrando a US$449,83. Las proyecciones de Pro Farmer apuntan a una cosecha récord de soja en Estados Unidos, superando las estimaciones del USDA, lo que ejerció presión sobre los precios. El aceite de soja también sufrió una fuerte caída, influenciada por la exclusión del aceite de canola canadiense de nuevos aranceles y la postergación de plazos para el cumplimiento de normas de biocombustibles por parte de la EPA estadounidense.
Para Argentina, este escenario de precios elevados para el maíz es una noticia positiva, especialmente para los productores de la región pampeana, uno de los principales centros de producción del cereal. Una cotización internacional robusta puede traducirse en mejores precios de exportación y, potencialmente, en un impulso para la inversión en la próxima campaña. Sin embargo, la volatilidad y las variables internacionales, como el clima en EE.UU. y los conflictos geopolíticos, seguirán siendo factores clave a monitorear. La fortaleza del maíz contrasta con la debilidad de la soja, lo que podría influir en las decisiones de siembra futuras.
Esta noticia es crucial para el sector agroexportador argentino, ya que el maíz es uno de los principales commodities del país. Los precios internacionales elevados benefician directamente a los productores y a la balanza comercial. Los inversores y empresarios deben seguir de cerca las proyecciones de cosecha de EE.UU. y la evolución de los conflictos geopolíticos que afectan la oferta global, así como las políticas de biocombustibles que impactan en el mercado de la soja y sus derivados.

