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Producción industrial argentina retrocedió 2% en 2026; julio mostró caídas en sectores clave
La producción industrial argentina acumuló una caída del 2% en lo que va de 2026, según estimaciones de la UIA. Los datos de julio anticipan una leve suba interanual, pero el estancamiento persiste, con retrocesos marcados en construcción, automotriz y energía.
- Caída del 2% en la producción industrial argentina en 2026.
- Producción automotriz y construcción registran fuertes retrocesos.
- Estancamiento industrial desde mediados de 2025.
- Bienes durables y semidurables, principal factor de arrastre negativo.
La industria argentina continúa en una senda de contracción, acumulando una caída del 2% en lo que va de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, según las estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA). Si bien los indicadores adelantados para julio sugieren una leve suba interanual del 1,4%, este dato responde a una base de comparación baja y no marca una recuperación sostenida. La actividad industrial se mantiene en un escenario de estancamiento que se extiende desde mediados de 2025.
Los sectores más afectados en julio fueron la construcción, con una caída del 4,6% en despachos de cemento y un retroceso del 0,8% en el Índice Construya. La producción automotriz descendió un 6,8% mensual, sumando una baja del 18% en el año. El consumo de energía eléctrica por parte de grandes usuarios industriales también retrocedió un 3,5%. En contraste, la producción de acero mostró un avance del 3,4% mensual, aunque acumula una caída del 10,9% frente a 2022. En el sector de alimentos y bebidas, la producción láctea y de bebidas registraron alzas leves, mientras que la faena vacuna cayó un 2,8%.
A nivel de exportaciones, los envíos a Brasil disminuyeron un 12% en julio, aunque las ventas externas en general acumulan un alza del 3,8% en el año. La liquidación de divisas agroindustriales sufrió una merma del 14,6% mensual. Los datos oficiales de junio habían mostrado un panorama más alentador, con un crecimiento interanual del 2%, pero el acumulado del primer semestre cerró con una caída del 2,2%, y la actividad se mantiene un 11% por debajo de los niveles de 2022.
El análisis del CEU-UIA señala que la producción de bienes durables y semidurables, como vehículos y electrodomésticos, fue el principal factor de arrastre negativo en el primer semestre, con una contracción del 21%. Las prendas de vestir, cuero y calzado, así como las industrias vinculadas a la cosecha, también contribuyeron a la baja. Por otro lado, la producción destinada al consumo masivo, impulsada por productos farmacéuticos y de higiene, fue el único agregado con incidencia positiva, registrando un crecimiento acumulado del 1,8%.
La persistente caída en la producción industrial, especialmente en sectores clave como la construcción y la automotriz, es una señal de alerta para la economía argentina. Los inversores y empresarios deben monitorear de cerca la evolución de estos indicadores, ya que reflejan la debilidad de la demanda interna y las dificultades para generar crecimiento sostenible. La falta de repunte en la industria impacta directamente en el empleo, la inversión y la competitividad del país.

