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Industria argentina: quiénes ganan y pierden en el nuevo escenario global
La industria manufacturera argentina experimenta una profunda transformación, con sectores como petróleo y minería en alza, mientras otros sufren caídas de actividad, empleo y competitividad ante un aluvión importador.
- Caída del 1,9% en actividad fabril (primer semestre 2026).
- Uso de capacidad instalada al 59,1% en junio.
- Pérdida de 97.312 empleos industriales registrados (nov 2023 - may 2026).
- Aumento del 84,7% en importaciones de manufacturas (primer semestre 2026).
El sector fabril argentino se encuentra en medio de un reacomodamiento significativo, impulsado por los cambios macroeconómicos recientes. Sectores extractivos como el petróleo y la minería, junto con la industria alimenticia, están capitalizando el nuevo contexto y mostrando un crecimiento notable. Sin embargo, una porción considerable de la industria manufacturera atraviesa una situación que sus propios actores califican de "crítica". Las cámaras empresarias y los industriales pymes alertan sobre la persistente caída en la actividad y el empleo, el incremento de las importaciones y una marcada pérdida de competitividad.
La actividad fabril acumuló una contracción interanual del 1,9% en el primer semestre de 2026, y una baja aún más pronunciada del 11,8% en comparación con el mismo período de 2023. Un indicador clave, el uso de la capacidad instalada, se ubicó en junio en el 59,1%, lo que significa que casi 4 de cada 10 máquinas permanecen ociosas, una merma de 9,5 puntos porcentuales respecto a junio de 2023. Esta dinámica se ha reflejado directamente en el empleo: entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, se perdieron 97.312 puestos de trabajo industriales registrados, un retroceso del 8%, y el número de empresas manufactureras con personal se redujo en 4.020.
El fenómeno del "aluvión importador" es una preocupación central. El ingreso de manufacturas en los primeros seis meses de 2026 alcanzó los USD 5.362 millones, un récord histórico para dicho período, superando incluso los niveles de 2018. Rubros como electrodomésticos, indumentaria, equipos de transporte, productos alimenticios y farmacéuticos lideran estos incrementos. La consecuencia directa es una dificultad creciente para las empresas locales, como se observa en la producción de aparatos de uso doméstico, que cayó un 22,9% interanual en junio, y en la industria textil, que retrocedió un 10,8% en el primer semestre.
Este escenario de apertura comercial, calificado por algunos análisis como "acelerada y sin planificación", plantea desafíos para la competitividad y la sostenibilidad de las pymes argentinas. La necesidad de una estrategia integral que equilibre las importaciones, transparente los flujos de comercio y controle la ilegalidad en los procesos de importación es un reclamo recurrente. La recuperación de la clase media y la salida de la recesión dependen de encontrar un camino consensuado y sostenible, que no genere mayor inflación.
Esta noticia es crucial para inversores y productores argentinos, ya que detalla el impacto de las políticas macroeconómicas en el sector industrial. Es fundamental seguir de cerca los indicadores de actividad, empleo y capacidad instalada, así como las medidas que el gobierno implemente para abordar la competencia de importaciones y fomentar la producción nacional.

