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Gobierno apura proyecto de ley de semillas UPOV 91 para cumplir compromiso con EE.UU.

El gobierno nacional acelera el envío de un proyecto de ley de semillas al Congreso para implementar el esquema UPOV 91, cumpliendo así con un compromiso asumido ante el gobierno de Estados Unidos.

Fuente original: Bichos de Campo2 min de lecturaNegativo
Gobierno apura proyecto de ley de semillas UPOV 91 para cumplir compromiso con EE.UU.
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Las claves de la nota

  • Proyecto de ley de semillas UPOV 91 en debate
  • Cumplimiento de compromiso con EE.UU.
  • Desacuerdo de entidades agropecuarias argentinas
  • Industria semillera a favor del UPOV 91

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Bichos de Campo.

El gobierno argentino se encuentra bajo presión de tiempo para enviar un proyecto de ley de semillas al Congreso, con el objetivo de instaurar el esquema UPOV 91 en reemplazo del actual UPOV 78. Esta medida responde a un compromiso asumido con el gobierno de Estados Unidos, buscando mostrar avances en la gestión del presidente Javier Milei. La discusión en la Mesa de Trabajo Técnico sobre la Ley de Semillas se ha centrado en el criterio para definir el universo de productores con derecho a uso propio gratuito, pero el fin último del ejecutivo es la adopción del régimen internacional.

Las principales entidades del sector productivo argentino, como la Sociedad Rural (SRA), Confederaciones Rurales (CRA) y Coninagro, han manifestado su desacuerdo con la implementación del UPOV 91. La SRA, en un comunicado posterior a la reunión, expresó que "se abordaron distintos aspectos vinculados a una posible reforma y se plantearon temas que aún requieren análisis y discusión", una forma diplomática de evidenciar sus reparos. La Federación Agraria (FAA) no participó de la última reunión.

La industria semillera, por su parte, apoya el UPOV 91, ya que este régimen permitiría el cobro de regalías sobre el grano producido en casos de uso indebido de semillas de propia propagación. El conflicto de intereses es evidente, dado que el gobierno prioriza el cumplimiento de acuerdos internacionales por sobre las objeciones de las entidades agropecuarias locales. La aprobación o no de la iniciativa en el Congreso es un escenario incierto, pero el envío del proyecto es el paso inmediato que se busca concretar.

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