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El dólar pierde fuerza y Wall Street ve un nuevo respaldo para monedas de América Latina
Los temores fiscales y el repunte de los rendimientos de largo plazo ponen a prueba al dólar, mientras el carry, las materias primas y la diversificación de carteras favorecen a varias monedas latinoamericanas.
- Dólar bajo presión por dudas fiscales y rendimientos de bonos.
- "Debasement trade" gana terreno entre inversores.
- Monedas latinoamericanas podrían beneficiarse.
- Datos macroeconómicos de EE.UU. enfrían expectativas de la Fed.
- Subasta de bonos a siete años será clave.
El dólar estadounidense se encuentra bajo presión en los mercados internacionales, impulsado por el repunte de los rendimientos de los bonos a largo plazo en Estados Unidos. Esta situación, lejos de fortalecer a la divisa, ha reavivado las dudas sobre la política fiscal y la deuda pública del país, generando una operación de "debasement trade" que gana terreno entre los inversores. La presión sobre el dólar se ha intensificado desde finales de julio, atribuida por BBVA a la intervención conjunta de EE.UU. y Japón para sostener al yen, datos macroeconómicos más débiles y la decisión del Tesoro de duplicar las recompras de deuda de largo plazo.
La semana pasada, el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de divisas, registró su mayor caída semanal de agosto, perdiendo un 0,87%. Analistas de Mitsubishi UFJ Financial Group advierten sobre riesgos de un mayor deterioro del sentimiento hacia el dólar, especialmente ante la atención puesta en el Tesoro, la Fed y la política exterior de EE.UU. La operación "debasement trade" refleja una menor disposición de los inversores a mantener exposición al dólar y a activos estadounidenses ante las crecientes dudas sobre la sostenibilidad fiscal.
La atención se centra en el tramo largo de la curva de rendimientos de la deuda estadounidense, donde se anticipan posibles anuncios de consolidación fiscal. Sin embargo, analistas de ING y MUFG dudan de la presentación de ajustes sustanciales por parte de Washington. La próxima subasta de US$44.000 millones en bonos a siete años será una prueba clave para la demanda de deuda estadounidense. Para los mercados argentinos, esta debilidad del dólar puede ser un factor positivo, aliviando la presión sobre el tipo de cambio y potencialmente impulsando la demanda de activos locales que ofrecen un mayor rendimiento (carry trade).
Los datos económicos de EE.UU., como las cifras laborales, ventas minoristas y producción industrial, también han enfriado las expectativas de un endurecimiento inmediato de la política monetaria de la Reserva Federal, reduciendo la probabilidad de una subida de tasas en septiembre. Esto quita base al fortalecimiento del billete verde. La liquidación de posiciones acumuladas a favor del dólar, que alcanzaron máximos históricos en julio, también podría profundizar su caída. Para Argentina, la apreciación de monedas latinoamericanas podría mejorar la competitividad de sus exportaciones frente a otros países de la región, pero también podría generar presiones inflacionarias si no se acompaña de una gestión macroeconómica prudente.
La debilidad del dólar estadounidense y la potencial apreciación de monedas latinoamericanas son noticias relevantes para los inversores y productores argentinos. Un dólar más débil puede aliviar presiones sobre el tipo de cambio local y favorecer al sector exportador. Se debe vigilar la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. y las medidas fiscales que se anuncien, así como el comportamiento de las divisas de países vecinos y la respuesta del Banco Central de Argentina ante estos movimientos.

