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El campo se prepara para un "súper Niño" con excesos de humedad en los suelos
El sector agropecuario argentino se prepara para un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte, con probabilidades del 90% en primavera y 70% en verano, lo que anticipa lluvias y niveles de humedad en los suelos superiores a lo normal en gran parte de la región agrícola.
- 90% de probabilidad de "súper Niño" fuerte en primavera.
- 70% de probabilidad de continuidad en verano.
- Excesos de humedad en suelos por encima de lo normal.
- Área con excesos hídricos mayor que en 2015-2016.
El sector agropecuario argentino se encuentra expectante ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño que, según los modelos climáticos, se perfila como fuerte. Las proyecciones indican una probabilidad del 90% de intensidad fuerte durante la primavera y un 70% de que esta tendencia se mantenga en el verano. Esto se traduce en la previsión de lluvias por encima de lo normal y niveles de humedad en los suelos superiores a los habituales en una porción significativa de la región agrícola, justo en el inicio de la siembra de cultivos de verano.
Adela Veliz, docente de Climatología y Fenología Agrícolas de la Fauba, señaló que las lluvias recientes, aunque desparejas, fueron intensas en algunas zonas, elevando la humedad del suelo a niveles inusuales. Este escenario recuerda al de la campaña 2015-2016, cuando un El Niño fuerte también impactó en los cultivos de verano. Sin embargo, la extensión geográfica de los excesos hídricos actuales es mayor, abarcando ahora el centro-norte del país, incluyendo Córdoba, La Pampa y gran parte de la Patagonia, además de las zonas tradicionalmente afectadas como el Litoral y el oeste bonaerense.
Leonardo Serio, también docente de Climatología en la Fauba, confirmó la solidez de las previsiones, destacando el continuo calentamiento del Pacífico ecuatorial y el debilitamiento de los vientos alisios como indicadores clave. Estos factores, junto con el aumento de tormentas en el Pacífico central, refuerzan la expectativa de un El Niño persistente. Los modelos climáticos coinciden en que las temperaturas oceánicas podrían superar a las registradas en eventos extremos como los de 1982-’83, 1997-’98 y 2015-’16.
En cuanto a las temperaturas, se esperan valores superiores a lo normal en el norte del país durante la primavera, mientras que la franja central presentaría temperaturas inferiores al promedio. Respecto a las precipitaciones, el NOA y el sudoeste de la Patagonia podrían experimentar lluvias por debajo de lo normal, y el centro-norte registraría valores esperados. El resto del país, incluyendo el extremo noreste y Cuyo, tendría mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal, lo que podría ser beneficioso para la campaña agrícola si se gestiona adecuadamente el exceso de humedad en ciertas áreas.
La noticia es de alta relevancia para el sector agropecuario argentino, principal motor de la economía. Los inversores y productores deben estar atentos a cómo estos excesos hídricos impactarán en la siembra y el desarrollo de los cultivos de verano. Es crucial seguir la evolución de las precipitaciones y la humedad del suelo en las distintas regiones para evaluar posibles pérdidas o beneficios en la producción de commodities como soja y maíz.

