Deuda de la IA enciende una alerta en el BIS por sus posibles efectos en otros mercados de bonos
La entidad alertó que el creciente endeudamiento para construir infraestructura de inteligencia artificial podría presionar las tasas de largo plazo y elevar los riesgos para la estabilidad financiera.

Las claves de la nota
- Deuda de IA podría presionar tasas de largo plazo.
- BIS alerta sobre riesgos a la estabilidad financiera.
- Hiperescaladores de EE.UU. gastarán US$800.000 millones en IA.
- Emisión de bonos de hiperescaladores superó US$222.000 millones.
- Opacidad en estructuras de financiamiento de IA.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS), también conocido como Banco de Basilea, ha emitido una seria advertencia sobre el creciente financiamiento de la infraestructura de inteligencia artificial (IA) a través de deuda. La entidad señala que esta práctica podría generar presiones significativas sobre los rendimientos de los bonos de largo plazo y aumentar los riesgos para la estabilidad financiera global. Si bien los efectos de contagio hacia otros mercados de deuda han sido limitados hasta el momento, el BIS alerta que una emisión sostenida al ritmo actual podría desencadenar impactos mayores y más persistentes.
El informe del BIS, publicado en octubre de 2026, analiza las complejas estructuras de financiamiento empleadas por los grandes hiperescaladores estadounidenses, los "neoclouds" especializados en IA y los laboratorios de desarrollo tecnológico. El gasto de capital proyectado para los cinco mayores hiperescaladores de EE.UU. superaría los US$800.000 millones a fines de 2026, lo que representa aproximadamente el 2,5% del PIB estadounidense. Este expansionismo se está financiando cada vez más mediante deuda de largo plazo y estructuras fuera de balance, lo que dificulta la transparencia y la evaluación de riesgos.
La emisión bruta de bonos de estos gigantes tecnológicos alcanzó los US$222.000 millones hasta septiembre de 2026, con una porción considerable emitida a largo plazo, superando el 10% de las emisiones de deuda del Tesoro estadounidense de largo plazo en el año. A esto se suman instrumentos financieros complejos y vehículos fuera de balance, que movilizaron entre US$75.000 millones y US$100.000 millones en 2026. Los compromisos de arrendamiento de centros de datos, estimados en US$1,2 billones para los mayores hiperescaladores, añaden otra capa de complejidad y riesgo, especialmente aquellos contratos que aún no han comenzado.
La opacidad de estas estructuras, donde los compromisos de arrendamiento no contabilizados como deuda y las garantías registradas por valores reducidos complican la evaluación de la exposición real de los inversores, es una preocupación central. La concentración de riesgos en pocas empresas y las interconexiones entre proveedores de chips, hiperescaladores y entidades financieras crean potenciales efectos dominó. Para Argentina, si bien el impacto directo en los mercados locales de bonos puede ser limitado por ahora, la volatilidad en los mercados globales de deuda y las tasas de interés internacionales podría influir en el costo de financiamiento externo y en las decisiones de inversión de empresas con operaciones o financiamiento internacional.
