
Imagen ilustrativa
Cierran 3.300 industrias este año: advierten que máquinas terminan como chatarra por falta de demanda
La consultora I+D proyecta el cierre de 3.300 industrias este año, con máquinas vendiéndose como chatarra ante la drástica caída de la demanda interna y la insuficiencia de empleos generados por el RIGI para compensar las pérdidas.
- Cierre de 3.300 industrias este año.
- Máquinas industriales vendidas como chatarra.
- Caída del 5% intermensual en la industria (julio).
- Pérdida de 354.128 empleos desde noviembre 2023.
- Empleos del RIGI no compensan la pérdida laboral.
La industria argentina atraviesa un momento crítico, con proyecciones sombrías para el cierre de este año. Según la consultora I+D, dirigida por Diego Coatz, se estima que alrededor de 3.300 empresas del sector podrían bajar sus persianas. Esta alarmante cifra se sustenta en la profunda escasez de demanda interna, un problema que lleva a situaciones extremas como la venta de maquinaria industrial, incluso aquella en buen estado, como chatarra. Un ejemplo palpable es el remate de la planta de SKF en Tortuguitas, donde máquinas con décadas de antigüedad son desmanteladas y vendidas por partes.
La caída en la actividad manufacturera no es un dato aislado. El último informe del INDEC mostró una contracción del 5% intermensual y del 4,9% interanual en julio, señalando una tendencia a la baja que las perspectivas adelantadas ya anticipaban. Empresas emblemáticas como Granja Tres Arroyos y DIN S.A., con una larga trayectoria en obras de infraestructura, también enfrentan conflictos y cierres, evidenciando la magnitud de la crisis. La pérdida de empresas industriales ya supera las 1.500 en lo que va del año, y se proyecta un escenario aún más desolador si la tendencia se mantiene, con 4.000 industrias en situación de mora.
El mercado interno ha sufrido un desplome significativo, con algunas empresas exportadoras reportando caídas de hasta el 30% en sus ventas locales. Ante este panorama, algunos industriales evalúan la posibilidad de reducir su planta de personal e incluso reorientar sus operaciones exclusivamente hacia la exportación, abandonando la producción para el mercado doméstico. La venta de maquinaria como chatarra no solo representa una pérdida económica para los empresarios, que a menudo no logran cubrir ni las indemnizaciones, sino también una devastadora pérdida de capacidades productivas para el país.
El empleo formal también refleja esta crisis, con una pérdida de aproximadamente 12.260 puestos de trabajo solo en junio. Desde noviembre de 2023, la cifra de asalariados registrados que perdieron su empleo asciende a 354.128. En este contexto, los empleos que se espera generar a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se consideran insuficientes para mitigar la magnitud de la destrucción de puestos de trabajo actual, representando menos de un tercio de las pérdidas.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que detalla la profunda crisis del sector industrial y sus implicaciones económicas. La proyección de cierres masivos y la pérdida de capacidad productiva son indicadores de un deterioro económico significativo. Los inversores deben estar atentos a la evolución de la demanda interna y a las políticas que puedan revertir esta tendencia, mientras que los empresarios deben considerar estrategias de adaptación y supervivencia en un entorno adverso.

