Economía

Casi 6 de cada 10 argentinos recurrieron a deudas para consumos esenciales en los últimos meses

Un informe de Fundación Pensar revela que el 58% de los argentinos usó financiamiento para cubrir gastos básicos, evidenciando un cambio estructural en el crédito familiar y un aumento preocupante de la morosidad.

Fuente original: La Nación Economía7 min de lecturaMuy Negativo
Casi 6 de cada 10 argentinos recurrieron a deudas para consumos esenciales en los últimos meses
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Las claves de la nota

  • 58% de argentinos usó deuda para gastos esenciales.
  • Morosidad crediticia familiar alcanzó el 12,9% en julio 2026.
  • Préstamos personales lideran la mora con 16,7%.
  • PNFC registran mora del 31,3%.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

El endeudamiento en Argentina ha mutado de una herramienta para bienes durables a una necesidad para cubrir gastos esenciales. Según el informe “Argentina a Crédito” de Fundación Pensar, un 58% de los argentinos recurrió a financiamiento en los últimos meses para cubrir consumos básicos como alimentos y servicios. Esta tendencia es más pronunciada en mujeres (63%) y hogares de menores ingresos (65%). El destino principal de estos préstamos se concentra en la compra de alimentos (26%), gastos del hogar (21%) y servicios e impuestos (15%), sumando un 62% para la canasta básica familiar. Para los sectores más vulnerables, la ayuda proviene de redes informales, con un 30% de hogares en servicio doméstico y 25% en hotelería y gastronomía pidiendo prestado a familiares o amigos.

La desaceleración de la inflación, si bien aporta previsibilidad, ha alterado la dinámica de repago. Las cuotas fijas ya no se “licúan” con el aumento de salarios, mientras que el ingreso disponible se ve comprimido por el reajuste de tarifas y costos fijos, especialmente en vivienda y servicios públicos que aumentaron por encima de la inflación general. Esto ha generado un “achique” presupuestario que se refleja en el sistema financiero.

La morosidad en las financiaciones a familias alcanzó un pico récord del 12,9% en julio de 2026, quintuplicando el valor de fines de 2024 y marcando el punto más alto desde 2010. Los préstamos personales lideran con un 16,7% de irregularidad, seguidos por tarjetas de crédito (12,8%). El estrés financiero se concentra en las familias, con aproximadamente 5,9 millones de personas en mora. La situación es aún más crítica fuera de la banca tradicional, en Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), donde la mora escala al 31,3%.

Este escenario de endeudamiento para subsistir y el aumento de la morosidad son datos preocupantes para la economía argentina, afectando el consumo y la estabilidad financiera de los hogares. Para Rosario y la región, esto se traduce en una menor capacidad de gasto, impactando a comercios locales y al sector de servicios. La tendencia de recurrir a crédito para gastos básicos, que antes era una excepción, se consolida como una norma, lo que demanda un análisis profundo de las políticas de inclusión financiera y de apoyo a los sectores más vulnerables.

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