Analistas proyectan recesión económica y un crecimiento del 1,2%-1,5% para este año
Los economistas del REM del BCRA estiman que la economía argentina se contrajo en el tercer trimestre, confirmando una recesión. Proyectan un crecimiento anual modesto del 1,2%-1,5% y una inflación cercana al 30% anual.

Las claves de la nota
- Economía argentina en recesión según analistas del REM.
- Crecimiento anual proyectado entre 1,2% y 1,5% para 2026.
- Inflación anual esperada cercana al 30% para fin de año.
- Dólar proyectado a $1614 a fin de año.
- Superávit comercial anual estimado en US$25.701 millones.
Los analistas de mercado, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, advierten que la economía argentina habría entrado en recesión tras una contracción estimada del 1% al 1,1% en el tercer trimestre. Este dato, sumado a la caída del 0,6% del segundo trimestre, configura un escenario recesivo que contrasta fuertemente con las proyecciones iniciales del Gobierno. La corrección en las expectativas se sustenta en el severo retroceso del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio, que registró la mayor baja mensual desde abril de 2020.
A pesar de la recesión, los consultados proyectan un rebote para el último trimestre del año, con una expansión esperada del PBI entre 1,7% y 1,8%. Sin embargo, la tasa de crecimiento anual para 2026 se recalcula a un modesto 1,2% a 1,5%, muy por debajo de las metas oficiales. En el plano inflacionario, se espera una desaceleración gradual, con una inflación mensual que se mantendría por debajo del 2% y cerraría el año en torno al 30%-30,5%, apenas por debajo del 31,5% proyectado para 2025.
La estabilidad esperada del tipo de cambio, con un dólar proyectado a $1614 para fin de año, y una tasa de interés para plazos fijos mayoristas del 23,50% nominal anual en diciembre, contribuirían a esta calma. No obstante, la tasa de desocupación abierta mostraría un leve repunte, alcanzando entre el 7,7% y 7,9% en el cuarto trimestre. En el ámbito del comercio exterior, se prevé un superávit anual de US$25.701 millones, impulsado por exportaciones estimadas en US$101.200 millones y un ajuste a la baja en las importaciones.
Este panorama de recesión y crecimiento acotado tiene implicancias directas para la región. La menor actividad económica puede traducirse en una demanda interna más débil para productos agropecuarios y manufacturas de la zona, afectando la rentabilidad de las empresas locales y el empleo. La persistencia de una inflación aún elevada, aunque a la baja, sigue siendo un factor de incertidumbre para la planificación empresarial y el poder adquisitivo de los consumidores rosarinos y de la provincia.
