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El BCRA analiza el modelo peruano de los 90' para acumular reservas: pros y contras para Argentina
El BCRA evalúa el plan peruano de los 90', basado en privatizaciones, inversión y repatriación de capitales, para acumular reservas. La desdolarización se presenta como el mayor desafío para Argentina.
- BCRA analiza modelo peruano de los 90 para acumular reservas.
- Perú basó su éxito en privatizaciones e inversión extranjera.
- Desdolarización financiera y fortaleza del peso son claves para Argentina.
- Factores externos y demanda de moneda local impulsaron a Perú.
- Diferencias culturales y de plazos complican la aplicación en Argentina.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha señalado el programa de estabilización de Perú iniciado en 1990 como un modelo a seguir para la recomposición de sus reservas internacionales. Dicho programa se fundamentó en la repatriación de capitales extranjeros, un ambicioso plan de privatizaciones y la atracción de inversión extranjera directa. Un elemento crucial para el caso argentino es la "desdolarización financiera", lograda en Perú a través de la creciente demanda de su moneda local, el sol.
Expertos consultados por Ámbito señalan que el éxito peruano radicó en una combinación de políticas monetarias y fiscales, incluyendo ajuste fiscal, liberalización de precios, flotación cambiaria administrada y autonomía del banco central. La acumulación de reservas se dio inicialmente por la repatriación de capitales y privatizaciones, y posteriormente se vio impulsada por términos de intercambio favorables, especialmente por el auge de la minería y la inversión extranjera directa. El BCRA destacó que la acumulación de divisas en Perú no dependió de un tipo de cambio real deliberadamente depreciado, sino de la flexibilidad cambiaria y la intervención discrecional en los mercados spot y futuros para suavizar la volatilidad.
El informe del BCRA resalta que la aceleración en la acumulación de Reservas Internacionales Brutas (RIB) en Perú ocurrió en una etapa posterior del programa, pasando de representar el 17,3% del PBI a un 29,6% en 2010. Esto se debió a la combinación de un alza en los precios internacionales de los metales, que benefició sus términos de intercambio, y una significativa reducción de los depósitos en dólares, que pasaron del 70% al menos del 40% del total. Sin embargo, se advierte que la parte más exitosa de esta acumulación dependió también de factores externos favorables y que el Banco Central de Perú evitó defender un tipo de cambio prefijado, actuando de manera sorpresiva para desalentar la especulación. El uso de encajes más altos para obligaciones en moneda extranjera ayudó a reducir riesgos de dolarización, pero encareció la intermediación financiera y afectó el crédito.
La aplicabilidad del modelo peruano a Argentina presenta importantes matices. Mientras que en Perú la demanda de moneda local creció, en Argentina la desconfianza en el peso es persistente. El boom minero peruano fue más consistente que el boom sojero argentino, y el dólar en Argentina tiene una connotación cultural y social más arraigada. Además, Argentina requiere resultados más rápidos para afrontar deudas, mientras que Perú consolidó su estabilidad a largo plazo. Las diferencias en la estructura social y económica, como una clase media más activa y profesional en Argentina frente a una más frágil y con mayor informalidad en Perú, también marcan distancias significativas. Los beneficios potenciales para Argentina de un modelo similar incluirían menor volatilidad cambiaria y mejor acceso al crédito externo.
La estrategia del BCRA de emular el modelo peruano de los 90 para acumular reservas es de suma importancia para inversores y empresarios argentinos. Los resultados de este enfoque, que combina privatizaciones, inversión extranjera y desdolarización, podrían impactar directamente en la estabilidad cambiaria, el acceso al financiamiento y el valor del peso. Los productores agropecuarios y las empresas con operaciones en moneda extranjera deberán seguir de cerca la evolución de las políticas monetarias y fiscales, así como los factores externos que influyeron en el caso peruano, para anticipar posibles escenarios económicos.

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