Volatilidad en bonos de EEUU eleva el riesgo país argentino a 602 puntos
La turbulencia en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, impulsada por presiones inflacionarias y tensiones geopolíticas, ha exacerbado la caída de la deuda argentina, elevando el riesgo país a 602 puntos básicos y alejando la posibilidad de un retorno a los 400 puntos.

Las claves de la nota
- Riesgo país argentino subió a 602 puntos básicos.
- Bonos de EEUU alcanzaron rendimiento del 5,9% (30 años).
- Caída de bonos argentinos: hasta 4% en la semana.
- Riesgo país acumula 22% de alza en el mes.
La deuda soberana argentina atraviesa un momento de alta volatilidad, agravado por la reciente turbulencia en los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El riesgo país, que ya venía en alza por factores internos como la incertidumbre electoral, datos económicos recientes y la menor compra de reservas por parte del Banco Central, escaló hasta los 602 puntos básicos. Esta situación se ve directamente afectada por el incremento en las tasas de interés de los bonos estadounidenses, que alcanzaron niveles no vistos desde 2004, como el 5,9% para el tramo a 30 años. La suba de estas tasas de referencia global se explica por la persistencia de presiones inflacionarias en EE.UU., lo que alimenta las expectativas de que la Reserva Federal continúe con su política de ajuste monetario. Adicionalmente, el conflicto en Medio Oriente y las tensiones con Irán añaden un componente de incertidumbre, elevando las expectativas de inflación y deteriorando el equilibrio fiscal estadounidense ante la necesidad de financiar gastos bélicos. Este escenario de mayores rendimientos en mercados considerados seguros, como el de EE.UU., y la apreciación de monedas como el yen japonés, genera un "efecto sustitución" que presiona a la baja los precios de los bonos argentinos y, consecuentemente, eleva su riesgo país. Los bonos argentinos emitidos bajo legislación neoyorquina han sufrido caídas de hasta un 4% en la última semana, extendiendo la racha alcista del riesgo país que acumula un 22% de alza en el mes. La competencia por capitales se intensifica, y la deuda argentina se vuelve menos atractiva en este contexto global, afectando la capacidad del gobierno para financiarse a costos razonables.
En el plano local, la situación se agrava. La incertidumbre política de cara a las elecciones de 2023 ya generaba presión sobre los activos argentinos. La menor acumulación de reservas por parte del Banco Central y los datos económicos recientes no ofrecían un panorama alentador. Ahora, el endurecimiento de las condiciones financieras globales, con tasas más altas en los mercados desarrollados, limita el margen de maniobra del gobierno argentino. Para inversores y productores de la región, esto se traduce en un mayor costo de financiamiento y una menor disponibilidad de crédito. La volatilidad en los mercados de deuda puede impactar indirectamente en el tipo de cambio y en la inflación, variables cruciales para la economía de Rosario y la provincia de Santa Fe. La persistencia de estas tendencias podría dificultar la inversión productiva y la planificación a largo plazo para las empresas locales.
Históricamente, Argentina ha sido sensible a los movimientos de los mercados internacionales, especialmente a las políticas monetarias de EE.UU. y a los eventos geopolíticos de gran escala. La actual coyuntura, con una Fed en modo de ajuste y un panorama internacional incierto, replica escenarios pasados donde la deuda emergente sufre las consecuencias del "risk off" global. La diferencia en esta ocasión es la magnitud de la suba de tasas en EE.UU. y la persistencia de las tensiones geopolíticas. A futuro, la evolución de la inflación en EE.UU., las decisiones de la Fed, y la resolución del conflicto en Medio Oriente serán claves para determinar si la presión sobre la deuda argentina se mantiene o si hay un alivio. La política monetaria y fiscal interna también jugará un rol fundamental en la capacidad de Argentina para navegar este complejo escenario internacional.
