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Venta de nafta cae a su nivel más bajo desde 2023 con impuesto al combustible disparado 1.387%
Las ventas de nafta retrocedieron a 5.667 millones de litros en los primeros siete meses de 2026, mientras el componente impositivo por litro en CABA escala a $411 sobre un precio final de $2.045.
- Venta de nafta: 5.667,3 millones de litros (primeros 7 meses de 2026).
- Impuesto a combustibles: subió 1.387% desde cambio de gestión.
- Carga impositiva en CABA: $411 por litro (20,1% del precio final).
- Caída interanual en ventas: 5,26% vs. 2023.
La venta de nafta en Argentina ha alcanzado su punto más bajo en dos años, registrando una caída del 5,26% en los primeros siete meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2023. El volumen despachado se ubicó en 5.667,3 millones de litros, según datos del Instituto Argentina Grande (IAG). Este declive en el consumo se produce en un contexto de un aumento del 1.387% en el impuesto a los combustibles desde el cambio de gestión, una cifra que supera significativamente la inflación acumulada del 329% en el mismo lapso.
La caída en el consumo es generalizada en todo el país, con las provincias limítrofes como Misiones y Formosa experimentando los mayores retrocesos, afectadas por la brecha de precios con países vecinos. En la Ciudad de Buenos Aires, el peso impositivo sobre un litro de nafta súper alcanza los $411, representando el 20,1% del precio final de $2.045, un incremento notable desde noviembre de 2023 cuando representaba solo $120 a precios constantes.
El mecanismo detrás de este aumento impositivo se basa en un monto fijo por litro, actualizado por el gobierno por encima de la inflación para recomponer un atraso heredado. Esto ha convertido al impuesto a los combustibles en el que más creció en términos reales, aumentando su recaudación un 91% en 2025 respecto a 2023. A pesar de que se esperaba una nueva suba para septiembre, el Ejecutivo decidió postergarla hasta el 1° de octubre.
La situación es particularmente preocupante para el sector de hidrocarburos y para los consumidores, quienes ven cómo el costo de la nafta se encarece no solo por la dinámica del mercado internacional y la devaluación, sino también por una carga tributaria creciente. Para la región de Rosario y Santa Fe, si bien no se detallan cifras específicas, la tendencia general de caída en el consumo y aumento de impuestos impacta directamente en la actividad económica y el bolsillo de los ciudadanos, afectando el transporte y la logística.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector energético y automotriz, así como para los consumidores argentinos. El drástico aumento del impuesto a los combustibles y la consecuente caída en las ventas de nafta señalan una fuerte presión sobre el consumo y la rentabilidad de las empresas. Los inversores deben monitorear la evolución de la política fiscal del gobierno respecto a los hidrocarburos y la capacidad de recuperación del consumo, mientras que los empresarios deben evaluar estrategias para mitigar el impacto de los costos impositivos y la menor demanda.

