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Venta de nafta cae a mínimo de dos años tras alza de 1.387% en impuesto a combustibles
El despacho de nafta en Argentina alcanzó su nivel más bajo en dos años entre enero y julio de 2026, con una caída del 5,26% interanual. Este retroceso coincide con un incremento del 1.387% en el impuesto a los combustibles desde fines de 2023, triplicando su peso real.
- Venta de nafta cayó 5,26% en 7 meses de 2026 vs 2023
- Impuesto a combustibles subió 1.387% desde fines de 2023
- Carga impositiva en nafta pasó de 8,9% a 20,1% del precio
- Nafta premium cayó 7,3% y súper 4,5% interanual
El despacho de combustibles en Argentina ha tocado su punto más bajo en los últimos dos años durante los primeros siete meses de 2026. Las ventas de nafta totalizaron 5.667,3 millones de litros, lo que representa una disminución del 5,26% en comparación con el mismo período de 2023. Este declive se produce en un contexto de fuerte presión tributaria, donde el impuesto a los combustibles ha experimentado un aumento del 1.387% desde el cambio de gestión, superando ampliamente la inflación acumulada del 329% en el mismo lapso.
La caída en las ventas se observa de manera generalizada, con la nafta premium registrando el mayor desplome (-7,3%) seguida por la súper (-4,5%). El relevamiento mensual de la Secretaría de Energía confirma esta tendencia, marcando a julio de 2026 como el peor mes en términos interanuales de los últimos dos años, con una contracción del 6,4% en el despacho total de combustibles. Seis meses consecutivos de ventas por debajo del año anterior evidencian un patrón de consumo a la baja.
Ninguna provincia ha quedado exenta de esta tendencia, con Misiones liderando la caída (-32,48%) y Formosa (-26,26%) siguiéndola de cerca. El fenómeno se atribuye en parte al efecto frontera, donde los precios locales, influenciados por la carga impositiva, se vuelven menos competitivos frente a los países vecinos. En contraste, provincias como Buenos Aires y Neuquén (esta última beneficiada por la actividad en Vaca Muerta) mostraron retrocesos menores.
El peso de la carga impositiva sobre cada litro de nafta ha crecido sostenidamente, pasando de representar el 8,9% del precio en surtidor en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026. En términos reales, el gravamen se ha triplicado. Esto significa que, de los 2.045 pesos que cuesta hoy un litro de nafta súper en Buenos Aires, 411 pesos corresponden a impuestos. El mecanismo de cobro fijo por litro, actualizado por encima de la inflación, ha convertido al impuesto a los combustibles en el de mayor crecimiento recaudatorio en términos reales desde el cambio de gestión, aumentando su recaudación un 91% en 2025 respecto a 2023.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector energético y de transporte en Argentina, ya que revela una contracción significativa en el consumo de combustibles, directamente ligada a una política fiscal agresiva. La suba del impuesto a los combustibles, que se triplicó en términos reales, impacta en los costos operativos de empresas y en el poder adquisitivo de los consumidores. Es fundamental seguir de cerca la evolución de estas cifras y las posibles medidas del gobierno para revertir esta tendencia, así como el impacto en la inflación y la actividad económica general.

