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Dólar en "zona de confort": se mueve al 2%, similar al régimen anterior
El dólar oficial argentino se mantiene en una "zona de confort cambiario" con una apreciación mensual del 2%, similar al ritmo previo al actual esquema de bandas, según análisis del Banco Galicia. Seis factores mitigan la presión hasta fin de año, aunque persisten riesgos externos.
- Dólar oficial con ajuste mensual del 2%.
- Seis factores mitigan presión cambiaria hasta fin de año.
- Riesgos externos y volatilidad del real brasileño, principales amenazas.
- Tasas de corto plazo a la baja, pero las de largo plazo firmes.
El tipo de cambio oficial en Argentina ha ingresado en lo que el mercado denomina una "zona de confort cambiario", registrando un ajuste mensual del 2%. Este ritmo de depreciación es comparable al que se observaba antes de la implementación del actual régimen de bandas cambiarias, a pesar de la resistencia del Ministro de Economía, Luis Caputo, a abandonar el esquema de crawling peg. El Banco Galicia, en su último panorama mensual, destaca que este deslizamiento se alinea con la inflación subyacente medida por el BCRA, que promedió 2,2% entre enero y agosto. Esta apreciación marginal del tipo de cambio real multilateral, cercana al 3% desde abril, busca mejorar el nivel de "atraso cambiario" que el gobierno niega, pero sobre el que advierten economistas.
El informe del Galicia señala que el recorrido del dólar oficial se mantiene dentro de parámetros preestablecidos, con bandas que acotan su flotación. El comportamiento de las reservas del Banco Central respalda esta lectura, ya que se acumulan cuando el tipo de cambio se acerca al piso y se desaceleran las compras al aproximarse al techo. Las expectativas de mercado, reflejadas en la curva de LECAP, el REM y los futuros de diciembre, convergen con este esquema.
De cara a los próximos meses, se anticipa una menor presión cambiaria sustentada en seis factores clave. La normalización del stock de dividendos retenidos, la reducción estacional de importaciones de energía (GNL), el flujo esperado de obligaciones negociables, la cancelación de deuda por parte de la Provincia de Buenos Aires, las liquidaciones pendientes del agro y la mejora en los términos de intercambio contribuyen a esta tendencia. Adicionalmente, la reducción de la posición vendida del BCRA en futuros amplía su margen de intervención.
Sin embargo, los principales riesgos provienen de shocks externos, como un dólar global más fuerte o presiones sobre el real brasileño en el contexto de su campaña presidencial. En cuanto a la inflación, las mediciones de alta frecuencia para agosto se ubican entre 1,5% y 1,8%, y la inflación breakeven para el resto del año ronda el 29%. La pregunta central es si esta menor nominalidad permitirá reducir las expectativas de depreciación y, consecuentemente, validar tasas de interés más bajas. Las tasas de corto plazo han disminuido, pero las de largo plazo se mantienen firmes, lo que lleva a recomendaciones de inversión específicas para carteras agresivas y conservadoras.
La estabilidad del tipo de cambio oficial, incluso en un régimen de bandas, es crucial para la planificación financiera y la inversión en Argentina. Los inversores y productores de la región de Rosario deben monitorear la evolución del dólar y los factores que influyen en su cotización, así como las tasas de interés y la inflación, para tomar decisiones informadas sobre sus carteras y operaciones. La convergencia de expectativas y la gestión de reservas por parte del BCRA son puntos clave a seguir.

