Venta de dólares a "precios cuidados" consumió casi divisas de exportaciones agroindustriales en 2026
La compra de divisas para uso personal en los primeros ocho meses de 2026, a "precios cuidados", consumió casi la totalidad de los dólares generados por el sector agroexportador, impactando la competitividad del sector.

Las claves de la nota
- Compra de divisas para uso personal: $18.777 millones (enero-agosto 2026)
- TCRM en 85,3 (octubre 2026)
- Dólares a "precios cuidados" absorben divisas agro
- Pérdida de competitividad para el sector agroexportador
En los primeros ocho meses de 2026, la demanda de divisas para uso personal en Argentina alcanzó los 18.777 millones de dólares. Esta cifra representa una absorción casi total de las divisas generadas por las exportaciones de cereales y productos oleaginosos, que son el principal motor de ingreso de dólares a la economía nacional. La particularidad de esta situación radica en que estos dólares se ofrecen en el mercado interno a un valor inferior al de mercado, funcionando como un subsidio para quienes tienen capacidad de ahorro.
La ironía de este escenario es que el sector agroindustrial, a pesar de ser el principal generador de divisas, se encuentra desincentivado por la intervención cambiaria. Al recibir menos pesos por cada dólar que ingresa al país, su rentabilidad se ve mermada. El tipo de cambio real multilateral (TCRM), un indicador clave de competitividad, se sitúa actualmente en 85,3, muy por debajo de los 132,7 puntos registrados en enero de 2024 tras la devaluación inicial. Esta caída en el TCRM evidencia una pérdida de competitividad para los exportadores argentinos.
La situación actual genera preocupación en provincias como Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, importantes centros de producción agropecuaria. La menor liquidación de divisas por parte del campo podría traducirse en una menor disponibilidad de dólares para el mercado interno y, potencialmente, en una menor inversión en el sector productivo. La dependencia de la economía argentina de las exportaciones agroindustriales hace que este desincentivo sea un factor crítico a observar para la estabilidad macroeconómica y el desarrollo regional.
