UE eleva exigencias ambientales y sanitarias: "Luces amarillas" para exportaciones argentinas, advierte Gastón Funes
La Unión Europea endurece sus normativas ambientales y sanitarias, impactando exportaciones agroindustriales argentinas. El país debe adecuar toda la cadena productiva, desde el campo hasta la certificación, ante nuevas regulaciones sobre deforestación, antimicrobianos y envases.

Las claves de la nota
- UE endurece exigencias ambientales y sanitarias.
- Reglamento contra deforestación clave para fin de año.
- Antimicrobianos y envases, otros frentes de regulación.
- Productores primarios deben adaptarse a exigencias.
- Cumplimiento podría ser ventaja competitiva.
La Unión Europea (UE) ha intensificado sus requisitos ambientales y sanitarios, generando un escenario de "luces amarillas" para las exportaciones agroindustriales argentinas. El agregado agrícola de la Embajada argentina ante la UE, Gastón Funes, advirtió que el país debe preparar una respuesta integral que abarque toda la cadena productiva, desde los campos hasta los frigoríficos, pasando por los sistemas de transporte, industrialización y certificación.
Entre las principales exigencias se encuentran el nuevo reglamento contra la deforestación, que entrará en vigor a fines de diciembre, restricciones al uso de antimicrobianos en animales y nuevas normativas sobre envases. Si bien Argentina ha avanzado en la adaptación, el desafío principal reside en lograr que estas exigencias lleguen efectivamente a los productores primarios. La soja y la carne vacuna son dos de los sectores más expuestos a estas nuevas regulaciones.
El sector privado y el gobierno trabajan en estrategias para demostrar el cumplimiento de los requisitos. El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) ya mantuvo reuniones con importadores europeos para detallar los preparativos de la cadena cárnica. Argentina busca ser clasificada como país de "riesgo bajo" de deforestación, presentando información para respaldar esta solicitud ante la Comisión Europea. El acuerdo Mercosur-UE también contempla disposiciones de desarrollo sustentable que podrían favorecer el reconocimiento de las herramientas desarrolladas por los países del bloque.
Cumplir con estas normativas podría representar una ventaja competitiva, pero el verdadero reto está en asegurar que los productores primarios ofrezcan las garantías necesarias a los exportadores. En paralelo, la UE ha implementado restricciones al uso de antimicrobianos como promotores de crecimiento. Argentina ha respondido a los cuestionarios de la Comisión Europea y ha adoptado medidas específicas, lo que le permitió mantenerse en la lista de países autorizados a exportar productos de origen animal, a diferencia de Brasil en algunos rubros.
