Riesgo país supera los 675 puntos: ¿castigo exagerado a un año de las elecciones?
El riesgo país argentino trepó por encima de los 675 puntos básicos, reflejando la presión vendedora sobre los bonos y las dudas de los inversores sobre el escenario post-2028. Las caídas en las cotizaciones de la deuda se extienden por tres meses, alcanzando nuevos máximos.

Las claves de la nota
- Riesgo país supera los 675 puntos básicos.
- Caída de bonos argentinos por presión vendedora.
- Dudas sobre el escenario de deuda post-2028.
- Impacto del contexto político-electoral en los mercados.
La semana financiera comenzó con un marcado castigo para los bonos argentinos, que sufrieron una presión vendedora significativa, llevando el riesgo país a superar los 675 puntos básicos. Este deterioro en los precios de la deuda, que se extiende por casi tres meses, contrasta con el nivel más bajo registrado a principios de julio (403 puntos).
A pesar de que los mercados perciben un riesgo de default prácticamente nulo para el próximo año y el ministro de Economía, Luis Caputo, ha mencionado el swap chino como alternativa para afrontar vencimientos, las dudas se centran en el escenario posterior a 2028. La suba de las tasas en los bonos norteamericanos ha exacerbado la tendencia bajista de los títulos locales, incluso en jornadas positivas para Wall Street.
La preocupación se traslada al incierto panorama electoral, con encuestas que muestran un estancamiento en el apoyo al gobierno actual y un movimiento de la oposición que genera ansiedad. La posibilidad de un regreso del kirchnerismo plantea interrogantes sobre la capacidad de afrontar pagos de deuda ante un financiamiento voluntario restringido, recordando la reestructuración de 2020. A pesar de estos temores, el castigo actual sobre los bonos parece prematuro, y la expectativa de mayores caídas pre-electorales podría estar dilatando las compras.
En la región de Rosario, epicentro agroindustrial, la volatilidad financiera y el aumento del riesgo país pueden impactar indirectamente. Una mayor incertidumbre económica podría desalentar inversiones en el sector, afectar el acceso al crédito para productores y encarecer las operaciones de comercio exterior si se encarece el financiamiento. La fortaleza del dólar y la debilidad de los activos argentinos son factores a seguir de cerca para el sector productivo y exportador de la región.
