Tasas largas a la baja: la Fed tiene margen ante la inflación y los riesgos de la IA
La relajación en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense, impulsada por la cautela ante la inteligencia artificial y la inflación, otorga un respiro a la Reserva Federal en su próxima reunión.

Las claves de la nota
- Tasas de bonos del Tesoro de EE.UU. bajan 35 puntos base.
- Petróleo WTI supera los 100 USD/barril.
- Expectativas de inflación a 10 años ancladas en 2,32%.
- Fed se reúne sin expectativas de suba de tasas.
La reciente baja en las tasas de interés de largo plazo de los bonos del Tesoro estadounidense, a pesar de las tensiones geopolíticas y el alza del petróleo, otorga un margen de maniobra significativo a la Reserva Federal (Fed). Los inversores, ante la incertidumbre generada por los riesgos asociados a la inteligencia artificial, están buscando refugio en la deuda pública, lo que ha calmado la presión sobre los mercados financieros.
La curva de rendimientos se ha aplanado, reflejando una menor expectativa de subas agresivas de tasas por parte de la Fed. Si bien la inflación de septiembre mostró una tendencia al alza, y el petróleo WTI y Brent cotizan en niveles preocupantes (por encima de 100 y 117 dólares el barril respectivamente), la Fed no parece tener urgencias. La caída de la tasa a diez años en 35 puntos base y la de dos años en 26 puntos base (hasta 4,69%) demuestran esta tranquilidad.
La próxima reunión de la Fed, donde no se esperan cambios en las tasas, se da en un contexto donde las expectativas de inflación a largo plazo se mantienen ancladas, un logro clave de la política monetaria. A pesar de que la inflación superó la meta del 2% en 2021 y se vio afectada por shocks externos como la invasión a Ucrania, la credibilidad del banco central se ha mantenido firme. Esto ha permitido controlar la inflación más alta de las últimas cuatro décadas sin necesidad de una recesión.
Para Argentina, esta dinámica internacional puede tener implicaciones mixtas. Una Fed menos agresiva podría aliviar la presión sobre las tasas de interés globales, lo que indirectamente podría beneficiar la colocación de deuda o el acceso a financiamiento. Sin embargo, la volatilidad en los precios del petróleo sigue siendo un factor de riesgo que podría impactar en la balanza comercial y las expectativas inflacionarias locales. La estabilidad de las expectativas de inflación, un pilar para la Fed, es también un objetivo crucial para la política económica argentina, que busca anclar la inflación en un contexto de alta incertidumbre.
