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Suba de precios de granos por ataques en Mar Negro e informe de EEUU
Los precios internacionales del trigo y el maíz se dispararon tras nuevos ataques ucranianos a puertos rusos y un informe alcista del USDA. En Argentina, las subas locales fueron más moderadas.
- Trigo subió 35% a US$ 239.82 la tonelada en Chicago.
- Maíz ganó 463% a US$ 179.91 la tonelada en Chicago.
- Ataques a puertos rusos y informe USDA impulsaron precios.
- Subas locales de granos fueron más moderadas.
- Harina de soja escaló a US$ 342.81 la tonelada.
Los mercados de granos experimentaron un fuerte repunte en sus cotizaciones internacionales, impulsados por una confluencia de factores geopolíticos y datos económicos. Nuevos ataques ucranianos a terminales portuarias rusas en el Mar Negro, particularmente en Novorossiysk, paralizaron la actividad exportadora de Rusia, generando incertidumbre en el suministro. Este evento, sumado a un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que arrojó datos alcistas, disparó los precios de los cereales en el mercado de Chicago.
El trigo escaló un 35%, alcanzando los US$ 239.82 la tonelada, mientras que el maíz mostró una suba aún más pronunciada del 463%, cerrando a US$ 179.91 la tonelada. En la plaza local, las mejoras fueron más acotadas, reflejando una dinámica diferente. El trigo disponible se mantuvo casi sin cambios en US$ 220 la tonelada, con el contrato a cosecha subiendo levemente a US$ 222. El maíz disponible se negoció en torno a los US$ 180, con el contrato de septiembre avanzando a US$ 190.
El informe WASDE del USDA fue clave para el maíz, al revisar a la baja los rindes esperados en Estados Unidos y aumentar las proyecciones de exportación, resultando en stocks finales más ajustados de lo previsto. La reducción de las existencias finales de Estados Unidos de 5131 a 4940 millones de toneladas fue un factor determinante. La harina de soja también experimentó un salto significativo, subiendo US$ 838 hasta los US$ 342.81 la tonelada, aunque su volatilidad se atribuye a menor información y operaciones puntuales, con la posible entrada en vigor de la restricción de la UE a productos de zonas deforestadas como un factor a vigilar.
Estos movimientos en los mercados internacionales tienen implicancias directas para Argentina, uno de los principales exportadores de granos del mundo. La suba de precios puede beneficiar a los productores locales en términos de ingresos, pero también puede generar presiones inflacionarias internas si se traslada a los precios de los alimentos. La región de Rosario, como centro neurálgico de la producción y exportación agroindustrial, se ve directamente afectada por estas dinámicas, siendo fundamental el monitoreo de los precios y las condiciones de oferta y demanda global para la toma de decisiones estratégicas.
La volatilidad en los precios internacionales de los granos, impulsada por conflictos geopolíticos y datos de oferta y demanda, es crucial para inversores y productores argentinos. Es vital seguir de cerca la evolución de los precios del trigo y el maíz, así como los fundamentos del mercado de la harina de soja, para anticipar tendencias y optimizar estrategias comerciales. La situación en el Mar Negro y las proyecciones del USDA seguirán siendo puntos clave a monitorear.

