Soja, trigo y fertilizantes: Banco Mundial prevé alzas de hasta 17% en 2026
El Banco Mundial proyecta aumentos significativos en los precios de aceites y harinas (17%), cereales (14%) y fertilizantes (14%) para 2026, impulsados por la demanda de biocombustibles, conflictos geopolíticos y riesgos climáticos.

Las claves de la nota
- Aumento del 17% en aceites y harinas para 2026
- Trigo subiría 28% hasta US$311/tonelada en 2026
- Soja en grano alcanzaría US$489/tonelada este año
- Fertilizantes proyectan alza del 14% en 2026
El Banco Mundial anticipa un escenario de encarecimiento para productos agrícolas clave y fertilizantes durante 2026, con proyecciones de aumentos de hasta el 17% para aceites y harinas, y del 14% para cereales y fertilizantes. Estos incrementos se fundamentan en una confluencia de factores que incluyen la creciente demanda de biocombustibles, las interrupciones en rutas comerciales como las del Mar Negro, y los riesgos climáticos asociados a fenómenos como El Niño.
En particular, el aceite de soja registraría un alza considerable, alcanzando los US$1.585 por tonelada en 2026, frente a los US$1.140 de 2025. La soja en grano también subiría un 18% este año hasta US$489 por tonelada. A pesar de que se espera un sexto récord consecutivo en la producción mundial de soja, el organismo advierte que el crecimiento de la oferta no sería suficiente para contener la presión sobre los precios, ya que el consumo se proyecta que crezca aún más rápido.
El trigo se perfila como uno de los cereales con mayores aumentos previstos, con un alza promedio del 28% en 2026 hasta US$311 por tonelada. Esta suba se ve exacerbada por una esperada reducción del 3% en la producción mundial de trigo para la campaña 2026-2027, atribuida a menores cosechas en países clave y a las dificultades comerciales derivadas del conflicto en el Mar Negro. Estados Unidos, en particular, enfrentaría una caída del 23% en su producción, el nivel más bajo en 55 años, debido a sequías y calor extremo.
Para la región pampeana, epicentro de la producción agroindustrial argentina, estas proyecciones implican un panorama de mayores costos de producción y potenciales mejoras en los precios de exportación para la soja y el trigo, aunque la volatilidad y los factores externos presentan riesgos. La suba en los fertilizantes, por su parte, podría erosionar parte de los beneficios esperados por el aumento de los precios de los granos, impactando directamente en la rentabilidad de los productores locales.
