Soja fuera de la mesa de negociaciones arancelarias entre EE.UU. y China: impacto en los "farmers"
La soja estadounidense quedó excluida de las negociaciones arancelarias entre Donald Trump y Xi Jinping, generando preocupación entre los productores y manteniendo un arancel del 10% por parte de China.

Las claves de la nota
- Soja excluida de negociaciones arancelarias EE.UU.-China.
- China mantiene arancel del 10% a la soja de EE.UU.
- Caen precios de futuros de soja en CME Group.
- Oportunidad para Mercosur y Argentina.
Los productores de soja de Estados Unidos recibieron una noticia desalentadora al confirmarse que este importante commodity no fue incluido en el acuerdo bilateral de reducción de aranceles con China. La semana pasada, los presidentes Donald Trump y Xi Jinping acordaron en Washington disminuir las tarifas sobre productos por un valor de 60.000 millones de dólares. Sin embargo, la lista publicada por China, que incluye maíz, trigo, carne y productos de madera, no contempla a la soja. Esto ha provocado caídas en los precios de los futuros del poroto de soja negociados en el CME Group.
Actualmente, China aplica un arancel del 10% a las importaciones de soja proveniente de Estados Unidos. Se espera que esta tarifa se mantenga vigente, ya que no está incluida en el cupo de compras negociado por el gobierno estadounidense, sino que es gestionada por corporaciones estatales chinas. La importación de soja estadounidense por parte de China continuará, por lo tanto, sujeta a la evolución de las tensas negociaciones bilaterales entre ambas potencias.
Para Argentina, y en particular para la región de Rosario, centro neurálgico de la producción y exportación de soja, esta noticia refuerza la tendencia de focalizar las operaciones comerciales en los países del Mercosur. La exclusión de la soja de las negociaciones podría significar una oportunidad para consolidar la posición de la Argentina como proveedor principal para el gigante asiático, siempre y cuando se mantenga la competitividad y la estabilidad en las políticas agroexportadoras. Los precios internacionales de la soja, que impactan directamente en la rentabilidad de los productores locales, seguirán siendo un factor clave a monitorear.
