J.P. Morgan recorta proyección de crecimiento para Argentina a 1,5% en 2026 ante debilidad del consumo y la industria
J.P. Morgan ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento para Argentina en 2026, proyectando ahora un 1,5% frente al 2,7% anterior, y anticipa una contracción del 4% en el tercer trimestre de 2024, impulsado por la caída del EMAE en julio y la debilidad persistente en sectores clave.

Las claves de la nota
- J.P. Morgan proyecta 1,5% de crecimiento para Argentina en 2026.
- Anticipa contracción del 4% en el tercer trimestre de 2024.
- EMAE de julio cayó 2,9% mensual, peor desempeño desde abril 2020.
- Consumo privado proyectado en 0,4% para 2027.
- Debilidad en industria y comercio, impacto limitado del crecimiento exportador.
El banco de inversión J.P. Morgan ha revisado significativamente sus proyecciones económicas para Argentina, anticipando un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de apenas el 1,5% para 2026, una marcada reducción desde el 2,7% estimado previamente. Esta recalibración responde a la fuerte caída del 2,9% desestacionalizado en la actividad económica registrada por el EMAE en julio, cifra que superó las expectativas del propio banco y marcó el peor desempeño mensual desde abril de 2020.
La entidad financiera proyecta ahora una contracción anualizada del 4% durante el tercer trimestre de 2024. Si los datos de agosto y septiembre confirman esta tendencia, la economía argentina acumularía dos trimestres consecutivos en retroceso, tras la caída del 0,6% observada entre abril y junio. El informe de J.P. Morgan subraya que la debilidad no es un evento aislado, sino que se observa también en los datos preliminares de agosto, con consultoras estimando un rebote insuficiente para compensar la merma de julio.
La debilidad se manifiesta de forma heterogénea, con caídas interanuales del 5,1% en el comercio y del 4,6% en la industria manufacturera en julio, sectores que explican una parte importante del retroceso del EMAE. J.P. Morgan advierte que el crecimiento futuro, especialmente para 2027, podría estar impulsado por sectores exportadores como minería y energía, pero con un impacto limitado sobre el consumo masivo y el mercado interno. Las proyecciones para el consumo privado en 2027 se redujeron drásticamente al 0,4%, contrastando con el 3,4% previsto por el Gobierno, lo que plantea un escenario de recuperación concentrada y con menor derrame sobre la población general.
Este escenario de crecimiento más moderado y dependiente de sectores primarios y de exportación genera preocupación para la región de Rosario, tradicionalmente vinculada a la agroindustria y al comercio. Si bien las exportaciones pueden generar divisas, la falta de un impulso robusto en el consumo interno y el empleo podría limitar la demanda de productos y servicios locales, afectando a pymes y al sector de servicios en general. La dinámica de ingresos, acceso al crédito y empleo serán variables clave a monitorear para evaluar la sostenibilidad de cualquier eventual recuperación.
