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Sector servicios de Brasil se estancó en junio, acumulando un crecimiento del 2% en el semestre
El sector servicios brasileño, motor de su economía, no mostró variación en junio tras una caída en mayo, lo que limita su crecimiento semestral al 2%.
- Estancamiento del sector servicios en Brasil en junio
- Crecimiento semestral del 2% en el sector servicios brasileño
- Caída del 1,4% en servicios profesionales y administrativos
- Crecimiento del 1,8% en información y comunicación
El sector de servicios en Brasil, que representa el 70% de su PBI, experimentó un estancamiento en junio al no registrar variaciones respecto al mes anterior. Este resultado se produce tras una contracción del 0,2% en mayo, prolongando una tendencia de desaceleración que ya se venía observando en la economía del gigante sudamericano. La falta de crecimiento en los últimos dos meses ha llevado a que el sector acumule un avance de apenas el 2% en el primer semestre del año, cifra que se mantiene igual a la registrada hasta abril y que es inferior al 2,4% observado en ese período. La tendencia interanual también muestra una desaceleración, con un crecimiento que descendió del 2,9% en abril al 2,6% en mayo y junio.
A pesar de que el sector servicios se encuentra un 19,9% por encima de los niveles prepandemia (febrero de 2020), en junio se ubicó un 0,3% por debajo de su máximo histórico alcanzado en octubre de 2025. El estancamiento de junio se explica por la caída en cuatro de las cinco actividades analizadas. Los servicios profesionales, administrativos y complementarios sufrieron la mayor retracción con un -1,4%, seguidos por otros servicios (-2,2%), servicios a las familias (-1,2%) y transportes (-0,1%). La única excepción fue la de información y comunicación, que creció un 1,8%.
Esta desaceleración en el sector servicios brasileño, que impulsa la mayor parte de su economía, tiene implicancias para el contexto regional. Para Argentina, la fortaleza o debilidad del sector servicios brasileño impacta en las cadenas de valor regionales y en el comercio bilateral. Una economía brasileña que crece a un ritmo menor puede significar una menor demanda de productos y servicios argentinos, así como una presión a la baja sobre los precios de commodities que ambos países exportan. La previsión de crecimiento para el PBI brasileño en 2026 se sitúa en torno al 2%, lo que sugiere que la desaceleración económica en el vecino país continuará siendo un factor a monitorear de cerca por los inversores y empresarios argentinos.
La desaceleración del sector servicios brasileño, que representa el 70% de su PBI, es un indicador clave de la salud económica del principal socio comercial de Argentina. Los inversores y empresarios argentinos deben seguir de cerca estas cifras para evaluar el impacto en la demanda regional y las oportunidades de negocio. La tendencia a la baja en actividades clave como servicios profesionales y administrativos podría anticipar un escenario de menor dinamismo económico en Brasil.

