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Salarios: la mitad de los argentinos se considera de clase baja y 9 de cada 10 afirma que perdió contra la inflación
Un relevamiento de Zentrix Consultora indica que el 50,2% de la población se autopercibe de clase baja, el 86,1% siente que sus ingresos no siguen el ritmo de la inflación y el 61% de los hogares no llega con su sueldo hasta fin de mes.
- 50,2% se considera de clase baja
- 86,1% perdió contra la inflación
- 61% no llega a fin de mes
- 68,8% desconfía de la inflación oficial
La percepción sobre el nivel de vida en Argentina se ve fuertemente condicionada por la realidad económica, según un reciente informe de Zentrix Consultora. El estudio revela que un alarmante 50,2% de los argentinos se considera de clase baja, mientras que una abrumadora mayoría, el 86,1%, afirma que sus salarios han perdido terreno frente a la inflación. Esta pérdida de poder adquisitivo se traduce en dificultades concretas para llegar a fin de mes, con un 61% de los consultados indicando que sus ingresos se agotan, como máximo, para el día 20 del mes.
El fenómeno de la erosión salarial es generalizado y atraviesa incluso a los votantes oficialistas, aunque en menor medida. La desconfianza en las estadísticas oficiales también es palpable, ya que el 68,8% de los encuestados considera que el índice de inflación del INDEC no refleja la realidad de sus gastos cotidianos. Esto genera un clima de incertidumbre económica, con un 55,1% que cree que la situación empeorará.
En el contexto de Rosario y la región, estos datos reflejan una tendencia nacional que impacta directamente en el consumo y la inversión. La disminución del poder de compra de los hogares rosarinos puede derivar en una menor demanda de bienes y servicios locales, afectando a comercios y pequeñas y medianas empresas. Históricamente, la economía argentina ha atravesado ciclos de alta inflación, pero la persistencia de esta situación y la percepción de pérdida salarial constante generan un escenario complejo para la planificación financiera tanto personal como empresarial.
A pesar del deterioro económico, el informe señala un leve cambio en la imagen del Gobierno, con una disminución en la desaprobación. Sin embargo, la preocupación principal de los argentinos, según el estudio, se centra en la corrupción, seguida por los ingresos y salarios y la incertidumbre económica. Estos factores seguirán siendo determinantes en la dinámica social y económica del país en los próximos meses.
Este informe es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que detalla la profunda contracción del poder adquisitivo y la percepción de deterioro económico. Los datos sobre la autopercepción de clase y la pérdida salarial frente a la inflación son indicadores clave de la demanda interna y la estabilidad social. Se debe vigilar la evolución de estos indicadores y cómo impactan en los patrones de consumo y las decisiones de inversión a nivel nacional y regional.

