S&P 500 cae por alza del petróleo y tasas de bonos en máximo de 24 años
El S&P 500 retrocede 0,43% ante el repunte del petróleo a más de US$100 el barril y las tasas de bonos del Tesoro a niveles no vistos en dos décadas, reavivando temores de inflación.

Las claves de la nota
- S&P 500 cae 0,43% este miércoles.
- Tasa bono Tesoro 30 años en 5,72% (máximo desde 2002).
- Brent supera US$101,61 el barril por tensiones en Ormuz.
- Mercados esperan minutas de la Reserva Federal.
Wall Street experimenta una jornada de presión este miércoles, con las acciones tecnológicas liderando las caídas. El S&P 500 retrocede 0,43%, el Dow Jones Industrial pierde 0,71% y el Nasdaq Composite cede 0,61%. Este movimiento interrumpe el impulso alcista de la sesión previa, impulsado por el avance del petróleo y un nuevo salto en las tasas de los bonos del Tesoro, que devuelven al centro del mercado los riesgos de inflación y política monetaria.
Las tasas de largo plazo de la deuda estadounidense alcanzan niveles no vistos en más de dos décadas. La tasa del bono del Tesoro a 30 años se sitúa en 5,72%, su mayor nivel desde 2002, mientras que la referencia a 10 años supera el 5,30%. El mercado aguarda una subasta de US$39.000 millones en bonos a 10 años, que servirá como termómetro de la demanda por deuda pública en estos rendimientos.
Paralelamente, el crudo experimenta una escalada. El Brent sube 1% hasta US$101,61 por barril, y el WTI avanza 0,7% a US$90,05. Los ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz han incrementado la percepción de riesgo sobre esta ruta energética vital. A pesar de que los flujos petroleros de Medio Oriente se han recuperado parcialmente, la menor disponibilidad de productos refinados, afectada también por ataques ucranianos a refinerías rusas, añade presión a los precios.
La situación fiscal de países como Francia también genera inquietud, con la prima de la deuda francesa a 10 años aumentando frente a su equivalente alemán. En Estados Unidos, la atención se centra ahora en las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal, en busca de pistas sobre futuras decisiones de política monetaria.
Para Argentina, este escenario global de tasas elevadas y volatilidad en commodities puede tener un impacto indirecto. Un petróleo más caro encarece la logística y la energía, afectando a sectores productivos y al transporte. Las tasas altas en EE.UU. también presionan sobre las monedas emergentes y pueden dificultar el acceso a financiamiento internacional. La incertidumbre global refuerza la necesidad de mantener la prudencia fiscal y buscar estabilidad macroeconómica interna.
