Riesgo país argentino toca máximo anual en medio de tensiones geopolíticas y alza del petróleo
El riesgo país argentino escaló a 714 puntos básicos, su nivel más alto en un año, mientras los bonos soberanos en dólares caen y el petróleo Brent supera los 116 dólares por barril, exacerbado por la crisis en Oriente Medio.

Las claves de la nota
- Riesgo país argentino en 714 puntos (máximo anual)
- Bonos soberanos caen 0,4%
- Petróleo Brent a 116 USD/barril
- Tensiones geopolíticas en Oriente Medio
- Volatilidad en mercados bursátiles
El mercado financiero argentino experimenta una jornada de tensión, reflejada en la suba del riesgo país a 714 puntos básicos, un máximo no visto desde octubre de 2025. Esta escalada se produce en un contexto global de incertidumbre, marcado por la persistente crisis en Oriente Medio y su impacto directo en los precios internacionales del petróleo.
El crudo Brent del Mar del Norte alcanzó los 116 dólares por barril, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro y la posibilidad de un prolongado conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esta situación geopolítica, sumada a las amenazas de nuevas ofensivas, genera inestabilidad en los mercados energéticos y repercute en la economía global, afectando precios de combustibles, fertilizantes y materias primas.
En Wall Street, los principales indicadores operan con tendencia bajista, aunque los ADRs y acciones argentinas muestran mayoritariamente alzas moderadas, lideradas por Tenaris e YPF, beneficiadas por el alza del petróleo. Sin embargo, los bonos soberanos argentinos en dólares registraron una caída promedio del 0,4%, evidenciando la aversión al riesgo que afecta a la deuda del país.
Para la Argentina, este escenario de alta volatilidad internacional y tensiones geopolíticas se suma a sus propios desafíos económicos. La suba del riesgo país dificulta el acceso a financiamiento y encarece la deuda, impactando negativamente en la inversión y el crecimiento. La región de Rosario, con su fuerte vocación agroexportadora, podría verse afectada indirectamente por el encarecimiento de insumos y la volatilidad en los mercados de commodities, aunque el alza del petróleo podría beneficiar a algunos sectores energéticos locales.
