Riego solar y subterráneo del INTA: clave para elevar rindes y superficie en campos sin energía eléctrica
Estudios del INTA Manfredi demuestran que la incorporación de paneles solares permite aumentar las láminas de riego, lo que se traduce en mayores rindes y la posibilidad de sembrar más hectáreas con la misma cantidad de agua.

Las claves de la nota
- Riego solar para campos sin red eléctrica.
- Aumento de láminas de riego aplicadas.
- Potencial para elevar rindes y superficie.
- Optimización del uso del agua.
- Reducción de costos energéticos.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ha desarrollado un innovador modelo de riego solar y subterráneo que promete revolucionar la producción agropecuaria en establecimientos sin acceso a la red eléctrica o donde su extensión resulta prohibitiva. La investigación, presentada en la 9.ª Reunión Internacional de Riego y 3.ª Exporiego en Manfredi (Córdoba), se enfoca en optimizar el uso del agua y potenciar los rendimientos de los cultivos mediante energía fotovoltaica.
Ignacio Severina, investigador del INTA Manfredi, destacó que este sistema off grid es una solución viable para campos remotos. Los estudios preliminares, que comparan sistemas solares con los eléctricos convencionales en cultivos como trigo, soja de segunda y maíz, arrojan resultados prometedores. Si bien en una primera etapa se observó un aumento significativo en la lámina de riego aplicada con el sistema solar (pasando de 300 a 520 mm en trigo y de 100 a 300 mm en soja de segunda), la respuesta productiva inicial no fue lineal, lo que llevó a recalibrar la estrategia.
La clave del éxito posterior radicó en duplicar la superficie de riego, pasando de 6 a 12 hectáreas, manteniendo la misma infraestructura. Esta optimización permitió que, a pesar de aplicar láminas de agua similares a las del sistema eléctrico en algunos cultivos, los rendimientos se mantuvieran estables o incluso mejoraran. En trigo, por ejemplo, se pasó de 55 a cerca de 70 quintales por hectárea. El sistema solar, al operar según la radiación disponible, promueve riegos diarios que benefician la recarga del perfil del suelo, incluso en momentos de baja demanda del cultivo, maximizando el aprovechamiento de la energía solar.
Este avance es de vital importancia para la región de Rosario y la provincia de Santa Fe, zonas con una fuerte vocación agrícola y donde la disponibilidad de energía eléctrica en áreas rurales puede ser un factor limitante. La adopción de estas tecnologías podría permitir a productores locales expandir su capacidad productiva, mejorar la eficiencia en el uso del agua y reducir costos operativos, fortaleciendo la competitividad del sector agropecuario argentino frente a desafíos climáticos y económicos.
