¿Por qué los caminos rurales argentinos están hasta dos metros bajo el nivel de los campos? El experto Daniel Costa señala 70 años de erosión por uso de niveladoras.
Daniel Costa, ingeniero agrónomo y presidente de la Asociación Argentina de Caminos Rurales Sustentables (AACRuS), explica que el deterioro de los caminos rurales se debe a diagnósticos errados y prácticas de manejo de tierras que se realizan "al revés" desde hace más de 70 años, provocando erosión y hundimiento de las vías.

Las claves de la nota
- 70 años de manejo de tierras "al revés".
- Remoción permanente de suelo daña caminos rurales.
- Gestión sustentable prioriza cobertura vegetal.
- Erosión profunda: caminos hasta 2 metros bajo nivel.
- Impacto en infraestructura y biodiversidad.
El grave deterioro de los caminos rurales en Argentina, evidenciado por vías que se encuentran hasta dos metros por debajo del nivel de los campos circundantes, tiene su raíz en diagnósticos errados y prácticas de manejo de tierras implementadas durante más de 70 años. Daniel Costa, ingeniero agrónomo y productor agropecuario, presidente de la Asociación Argentina de Caminos Rurales Sustentables (AACRuS), señala que la gestión convencional de estos caminos se basa en remociones permanentes de suelo y la destrucción de la cobertura vegetal, lo que genera un ciclo de "carbono negativo" y agrava la erosión.
Costa critica la definición clásica de caminos rurales como meras "vías de bajo tránsito", argumentando que esta perspectiva los escinde del territorio y omite su impacto en la pérdida de suelo, biodiversidad y balance de carbono. Desde una visión de gestión sustentable, los caminos son "franjas angostas y extensas de territorio" cuya intervención debe priorizar la conectividad y la sostenibilidad ambiental, promoviendo un sistema de "carbono positivo". La práctica de nivelar constantemente los caminos, según el experto, "afloja" y "desestabiliza" el suelo, creando condiciones propicias para la erosión por lluvias y vientos, manifestada en los característicos "serruchos".
Las consecuencias de estas prácticas "antrópicas" son devastadoras, incluyendo la alteración de cursos de agua, el debilitamiento de infraestructuras como postes y alambrados, y la inutilización de alcantarillas. Este problema se agrava ante la creciente frecuencia de eventos climáticos extremos, como los asociados al fenómeno de El Niño. La AACRuS, fundada en 2021 y con experiencia previa en la provincia de Santa Fe desde 2018, impulsa un sistema de gestión sustentable que promueve la cobertura vegetal natural como método de protección y estabilización de los caminos, buscando revertir el ciclo de degradación.
