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Por la crecida del Paraná y el Uruguay, el gobierno de Entre Ríos declaró la emergencia agropecuaria en la zona de islas e inundables

Lo hizo a través del decreto 3.692. La provincia busca que la medida sea homologada por Nación.

Fuente original: Clarín Rural2 min de lecturaNegativo
Por la crecida del Paraná y el Uruguay, el gobierno de Entre Ríos declaró la emergencia agropecuaria en la zona de islas e inundables
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Las claves de la nota

  • Emergencia agropecuaria en Entre Ríos por crecida de ríos
  • Beneficios fiscales para ganaderos y apicultores
  • Diferimiento de vencimientos de Impuesto Inmobiliario
  • Plan de facilidades de pago sin interés
  • Afectación superior al 50% en ganadería

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Clarín Rural.

El gobierno de Entre Ríos ha declarado la emergencia agropecuaria en las zonas de islas e inundables, afectando principalmente a ganaderos y apicultores. Esta medida, oficializada a través del decreto 3.692, responde a la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, exacerbada por el fenómeno de El Niño.

La provincia busca que esta declaración sea homologada por el Poder Ejecutivo Nacional para acceder a mayores recursos y asistencia. El decreto instruye a la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) a implementar beneficios fiscales significativos. Entre ellos, se destaca el diferimiento de los vencimientos del Impuesto Inmobiliario Rural y Sub Rural para los períodos 2026 y 2027, postergándolos hasta el 31 de enero de 2028. Adicionalmente, se establece un plan especial opcional de facilidades de pago en hasta tres cuotas mensuales sin interés para los productores comprendidos, con la primera cuota venciendo el 10 de marzo de 2028. También se contempla la condonación de multas e intereses generados por incumplimientos dentro del período de vigencia de la emergencia.

Los considerandos de la medida detallan los graves perjuicios económicos y productivos que enfrentan ambas actividades. En el sector ganadero, se mencionan la disminución de la productividad, la reducción de precios por ventas forzosas, el incremento en costos de alimentación y traslado, y las dificultades operativas y sanitarias, estimando una afectación superior al 50% de la capacidad productiva. Para la apicultura, las afectaciones incluyen pérdidas directas en apiarios, dificultades para el traslado de colmenas y consecuencias sanitarias y económicas.

Esta situación subraya la vulnerabilidad del sector agropecuario argentino ante eventos climáticos extremos, especialmente en provincias con extensas zonas ribereñas como Entre Ríos. La declaración de emergencia es un paso crucial para mitigar el impacto inmediato, pero la homologación nacional y la efectividad de las medidas de alivio fiscal serán determinantes para la recuperación de los productores afectados. La región de Rosario, si bien no es el epicentro de la medida, comparte la cuenca del Paraná y sus actividades productivas pueden verse indirectamente influenciadas por la situación hídrica y las dinámicas de precios de hacienda y productos apícolas en provincias vecinas.

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