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Petróleo cerca de US$100: Wood Mackenzie analiza impacto de guerra en Irán
El petróleo se acerca a US$100 por barril ante tensiones en Medio Oriente. Wood Mackenzie estima que una prolongación del conflicto hasta fin de año impactaría la refinación mundial, especialmente en Asia, y prevé un Brent entre US$50 y US$60 si se normaliza el tránsito por Ormuz.
- Petróleo Brent se acerca a US$100 por barril.
- Conflicto en Irán podría reducir procesamiento mundial de crudo en 1,4 M bpd.
- Normalización de Ormuz proyecta Brent entre US$50 y US$60.
- Asia es la región más afectada por disrupciones en suministro.
- Conflicto acelera diversificación de suministro de crudo en Asia.
El precio del petróleo Brent se acerca nuevamente a la marca de los US$100 por barril, impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las consecuentes restricciones en el suministro y las rutas comerciales. Un informe de Wood Mackenzie proyecta que una extensión del conflicto hasta finales de año podría reducir el procesamiento mundial de crudo en 1,4 millones de barriles diarios durante el cuarto trimestre de 2026, afectando de manera desproporcionada a Asia.
Esta disrupción en la refinación mundial, calificada como sin precedentes en la era moderna por los analistas de Wood Mackenzie, se suma a los ataques ucranianos contra refinerías rusas, que ya habían sacado de servicio 3,5 millones de barriles diarios en agosto. La menor actividad ha generado un aumento en los márgenes de refinación en Asia, mientras que en Estados Unidos y Europa algunas refinerías han postergado mantenimientos esenciales. El diésel, en particular, se mantiene con precios elevados debido a las restricciones a las exportaciones rusas, la caída de inventarios y una demanda estacional creciente, aunque se espera una caída en los precios de la gasolina.
Sin embargo, el panorama podría cambiar drásticamente si se restablece el flujo normal de crudo a través del estrecho de Ormuz. En ese escenario, Wood Mackenzie anticipa que la producción fuera de la OPEP superará el crecimiento de la demanda mundial en 2027 y 2028, llevando el precio del Brent a un rango de US$50 a US$60 por barril. Los refinadores que hoy obtienen ganancias extraordinarias deberán prepararse para un entorno de precios más bajos y la proximidad del pico de demanda, lo que expondrá la brecha entre activos competitivos y no competitivos.
La interrupción en Ormuz también está modificando la demanda asiática, con una previsión de caída de 1,24 millones de barriles diarios en el consumo de petróleo de Asia Pacífico en 2026, sin recuperar niveles previos al conflicto hasta finales de 2027. Las materias primas petroquímicas, como el GLP y la nafta, son las más afectadas. La dependencia asiática de las importaciones de crudo alcanzaría el 82% para 2030, favoreciendo barriles de larga distancia de Estados Unidos y América Latina, mientras que Medio Oriente perdería participación. El conflicto ha acelerado la diversificación estructural de la base de suministro de crudo de Asia, haciendo de la evolución del tránsito por Ormuz y la duración de las interrupciones las variables clave para el mercado.
Para Argentina, un escenario de petróleo a US$100 por barril implicaría un encarecimiento de los combustibles y un impacto directo en los costos de transporte y logística, afectando a sectores clave como el agro y la industria. Un eventual descenso a US$50-US$60, si se normaliza el tránsito por Ormuz, podría ser beneficioso para la economía argentina al reducir costos energéticos, aunque también podría presionar a la baja los precios de las materias primas si la demanda global se debilita. La volatilidad en los precios del petróleo, influenciada por factores geopolíticos, subraya la importancia de la diversificación energética y la gestión de riesgos para la economía nacional.
La volatilidad en el precio del petróleo, con el Brent rozando los US$100, tiene implicaciones directas para la economía argentina. Unos precios altos encarecen la energía y el transporte, afectando al sector agroexportador y a la industria. Los inversores y productores deben estar atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz, ya que esto definirá si los precios se mantienen elevados o descienden significativamente, impactando tanto los costos de producción como la competitividad de las exportaciones argentinas.

