Pemex enfrenta déficit superior a US$5.000 millones por volatilidad petrolera, según Moody’s
Moody's advirtió que Petróleos Mexicanos (Pemex) podría registrar un déficit superior a los US$5.000 millones este año debido a la volatilidad en los mercados energéticos. La calificadora estima que la petrolera mexicana necesitará un apoyo anual del gobierno de US$10.000 millones hacia 2030.

Las claves de la nota
- Déficit de Pemex superior a US$5.000 millones en 2024.
- Volatilidad en mercados energéticos impacta resultados.
- Apoyo gubernamental de US$10.000 millones anuales hacia 2030.
- Deuda financiera de Pemex asciende a US$77.500 millones.
- Baja producción petrolera y baja eficiencia en refinerías.
La calificadora de riesgo crediticio Moody's ha alertado sobre un panorama financiero complejo para Petróleos Mexicanos (Pemex), proyectando un déficit que podría superar los US$5.000 millones para este año. Este escenario adverso se atribuye principalmente a la marcada volatilidad en los mercados energéticos globales, a pesar de los recientes repuntes en los precios del crudo.
La analista de Moody's, Roxana Muñoz, detalló que el déficit se concentraría en el negocio de refinación de la petrolera estatal, un problema que ya se había observado en años anteriores. La magnitud de este rojo financiero dependerá directamente del precio por barril de petróleo y del costo de los combustibles importados, los cuales han alcanzado niveles récord, como es el caso del diésel en Estados Unidos. Pemex, además, se ve obligada a sacrificar márgenes en sus precios mayoristas para sostener el acuerdo de precio máximo del gobierno en las gasolineras mexicanas.
La ineficiencia operativa de las refinerías mexicanas, incluyendo el complejo más nuevo Dos Bocas que opera por debajo de su capacidad y con retrasos en plantas clave, agrava la situación. La inestabilidad geopolítica, con conflictos en Irán y Ucrania, ha elevado el precio del crudo y generado escasez mundial de diésel, impactando las rutas comerciales y la actividad de refinación internacional.
Mirando hacia el futuro, Moody's proyecta que Pemex requerirá un sustancial apoyo gubernamental de aproximadamente US$10.000 millones anuales hasta 2030 para hacer frente a sus vencimientos de deuda, que actualmente ascienden a US$77.500 millones. Para una mejora en su calificación crediticia, la empresa deberá optimizar sus operaciones, desde la producción y el aumento de reservas hasta la eficiencia en sus refinerías, con el objetivo de generar efectivo y reducir gradualmente la dependencia del respaldo estatal. La producción petrolera de Pemex se encuentra en su nivel más bajo en cuatro décadas, con reservas que apenas alcanzan para nueve años más al ritmo actual de extracción.
