
Imagen ilustrativa
Paro universitario en Rosario: gremios reclaman un 31% de deuda salarial y anuncian marcha federal
Gremios docentes y no docentes de la UNR y UTN paran este martes por reclamos salariales y presupuestarios. Exigen el pago de un 31% de deuda y anuncian una nueva marcha federal para octubre.
- Paro docente y no docente en UNR y UTN
- Reclamo de 31% de deuda salarial
- Nueva marcha federal anunciada para octubre
- Exigen presupuesto universitario digno para 2027
Los gremios docentes y no docentes de las universidades nacionales de Rosario, incluyendo la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), llevan adelante un nuevo paro este martes. La medida de fuerza se enmarca en un plan de lucha a nivel nacional, motivado por el fracaso de las negociaciones paritarias con el gobierno nacional. Los representantes sindicales advierten sobre un severo desfinanciamiento del sector y exigen el cumplimiento de la normativa vigente.
Daniela Díaz, referente de la Asociación Gremial de Docentes de la UTN (Fagdut), explicó en declaraciones radiales que la huelga se convocó tras una reunión paritaria el 1º de septiembre, donde la propuesta oficial de actualización salarial fue considerada insuficiente. Según Díaz, el gobierno ofreció solo un 3% de aumento, mientras que los gremios reclaman el pago de una deuda salarial superior al 31%. Esta situación genera preocupación en la comunidad educativa rosarina, afectando el normal desarrollo de las actividades académicas.
El plan de lucha incluye otras acciones, como una jornada de clases públicas el 15 de septiembre y un acto frente al Palacio Pizzurno el 17. Ante la falta de respuestas, se proyecta una nueva marcha federal para los primeros días de octubre. Los reclamos puntuales se centran en el cumplimiento de la ley, el pago de la deuda salarial, la actualización de becas y la garantía de un presupuesto universitario digno para 2027. La inactividad impacta especialmente en el Instituto Politécnico y la Escuela Superior de Comercio, donde los alumnos enfrentan mayores dificultades para avanzar en sus calendarios académicos.
La crisis estructural y el desfinanciamiento advertido por autoridades académicas locales, como el rector de la UNR, Franco Bartolacci, se ven agravados por estas medidas de fuerza. La situación pone de manifiesto la tensión entre el sector universitario y el gobierno nacional en materia de salarios y presupuesto, con posibles repercusiones en la calidad educativa y la investigación.
La medida de fuerza en las universidades nacionales tiene un impacto directo en la formación de profesionales y en la investigación, áreas clave para el desarrollo económico del país. Los inversores y empresarios deben estar atentos a la resolución de estos conflictos, ya que la estabilidad del sistema educativo puede influir en la disponibilidad de talento calificado y en la capacidad de innovación. La evolución de los reclamos salariales y presupuestarios será un indicador importante de la política económica del gobierno hacia el sector público.

