Nunca ha sido tan fácil hacer crecer un patrimonio: Inversión internacional y Cedears al alcance
Plataformas de inversión y la facilidad para operar en el exterior permiten adquirir certificados vinculados a acciones y fondos cotizados extranjeros. La negociación en Estados Unidos es casi gratuita y los datos bursátiles están disponibles desde teléfonos móviles para análisis.
Las claves de la nota
- Comisiones de inversión internacional casi gratuitas.
- Cedears permiten acceso a acciones y ETFs globales.
- Renta variable mundial con 9% anualizado desde 1987.
- Interés compuesto: 1.2M ARS a 8% anual = 148M ARS en 30 años.
La volatilidad del mercado argentino y la devaluación de la moneda pueden desviar la atención de oportunidades clave para el crecimiento patrimonial. Actualmente, invertir en renta variable internacional es más accesible que nunca, eliminando la necesidad de ser un experto en selección de valores. La información, antes escasa y de difícil acceso, hoy se encuentra disponible instantáneamente en dispositivos móviles, permitiendo un análisis detallado de cualquier activo cotizado globalmente.
Las comisiones de negociación en mercados como el estadounidense han pasado de promediar el 2% hasta 1975 a ser prácticamente gratuitas. En Argentina, la aparición de los Certificados de Depósito Argentinos (Cedear) a través de BYMA ha democratizado el acceso a acciones individuales de empresas globales, con comisiones promedio del 0,25%. Esto permite a los inversores locales participar del crecimiento de economías más dinámicas y sectores innovadores.
Para aquellos que no desean seleccionar acciones individuales, los fondos cotizados (ETF) disponibles vía Cedear ofrecen una forma diversificada de invertir en índices completos, sectores o mercados enteros. Esta estrategia aprovecha la constante transformación del capitalismo, donde nuevas empresas innovadoras superan a las establecidas, beneficiando a quienes invierten en su crecimiento. La rentabilidad anualizada del S&P 500 ha sido del 10% desde 1925, y la bolsa mundial del 9% desde 1987, superando consistentemente al mercado argentino en cuanto a estabilidad y revalorización en el largo plazo.
La disciplina y la paciencia son fundamentales para capitalizar el poder del interés compuesto. Una inversión anual de 1.200.000 pesos, con un interés compuesto del 8%, podría alcanzar casi 148 millones de pesos en 30 años. Adoptar una estrategia de inversión global y gradual, aprovechando las tendencias mundiales, se presenta como una vía sólida para la construcción de patrimonio a largo plazo, mitigando los riesgos inherentes a la volatilidad de los mercados locales.
