
Imagen ilustrativa
Nuevo pronóstico para el dólar: a cuánto cotizará a fin de 2026, según bancos y consultoras
Las proyecciones de LatinFocus y el REM del BCRA anticipan una suba moderada del dólar mayorista para fin de 2026, que quedaría por debajo de la inflación esperada. Esto reabre el debate sobre el atraso cambiario y la competitividad.
- Dólar mayorista proyectado en $1.650 a fin de 2026.
- Suba esperada del 10,8% para el resto de 2026.
- Inflación proyectada (29,3%-29,8%) supera al dólar.
- Debate reabierto sobre atraso cambiario y competitividad.
- Mercado no espera un salto cambiario abrupto.
Las últimas proyecciones de bancos y consultoras locales e internacionales, como el informe LatinFocus Consensus Forecast y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, coinciden en que el dólar mayorista podría cerrar 2026 cerca de los $1.650. La estimación de LatinFocus fija la cotización en $1.648,10, lo que implica una suba del 10,8% respecto al cierre de mayo y una pérdida aproximada del 9,7% del valor del peso. Por su parte, el REM proyecta un tipo de cambio nominal de $1.652 para diciembre de 2026, representando una variación interanual esperada del 14,1%.
El punto central de estas proyecciones es que la esperada depreciación del peso quedaría significativamente por debajo de la inflación proyectada para el mismo período. Los analistas del REM estiman una inflación del 29,8% para 2026, mientras que LatinFocus la ubica en 29,3%. Este desfasaje, donde los precios internos crecerían más rápido que el tipo de cambio, reaviva el debate sobre el atraso cambiario y su impacto en la competitividad de los sectores exportadores argentinos. Quienes advierten sobre esta situación argumentan que los costos de producción en Argentina se encarecen en moneda dura, afectando a las empresas que compiten con importados y a las que buscan expandir sus exportaciones.
El Gobierno, en contraposición, cuestiona los pedidos de devaluación como motor de producción, argumentando que una suba brusca del dólar podría trasladarse a precios, erosionar el poder adquisitivo y poner en riesgo la desaceleración inflacionaria. Este escenario presenta un dilema clave en la política económica: una corrección cambiaria podría beneficiar a algunos sectores exportadores pero presionar sobre los precios, mientras que mantener el dólar por debajo de la inflación ayuda a contener expectativas pero genera dudas sobre la competitividad a largo plazo. El mercado, por ahora, no espera un salto cambiario abrupto, sino una suba gradual.
Para la región de Rosario y la provincia de Santa Fe, con una fuerte vocación exportadora, especialmente en el sector agroindustrial, el nivel del tipo de cambio es un factor determinante. Un dólar atrasado puede dificultar la rentabilidad de las exportaciones de granos y derivados, que son pilares de la economía local. Históricamente, la discusión sobre el tipo de cambio real y su impacto en la competitividad ha sido recurrente en Argentina, especialmente en momentos de alta inflación. La evolución de la brecha entre la inflación y la devaluación en el segundo semestre de 2026 será clave para determinar si el debate sobre el atraso cambiario se intensifica o pierde fuerza, afectando las decisiones de inversión y producción en la región.
Las proyecciones sobre la cotización del dólar mayorista a fin de 2026 son cruciales para inversores y productores argentinos. La brecha esperada entre la inflación y la devaluación reabre el debate sobre la competitividad de las exportaciones, un factor clave para economías regionales como la de Rosario. Se debe vigilar la evolución de estas variables y las políticas económicas que puedan influir en el tipo de cambio real.

